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Como cada año por fechas estivales decidimos, mientras se pueda, hacer un viajecillo para desentumecer los maltrechos sentidos por tanto trabajar. Algo teníamos claro antes de nada, que haríamos tres semanas seguidas de vacaciones y al principio o en medio de estas iríamos a algún sitio a pasar unos días. Ya teníamos comprados los billetes de avión de Barcelona a Granada para el día 2 de agosto por lo que para no perder estos billetes tendríamos que salir desde Granada.
A mi me llama más la atención Escocia. Me atrae, pero a Bea no mucho así que al final empezamos a mirar Londres como destino.
LONDRES
04 de agosto de 2008 al 08 de agosto de 2008
Como cada año por fechas estivales decidimos, mientras se pueda, hacer un viajecillo para desentumecer los maltrechos sentidos por tanto trabajar. Algo teníamos claro antes de nada, que haríamos tres semanas seguidas de vacaciones y al principio o en medio de estas iríamos a algún sitio a pasar unos días. Ya teníamos comprados los billetes de avión de Barcelona a Granada para el día 2 de agosto por lo que para no perder estos billetes tendríamos que salir desde Granada.
En primer lugar nuestra intención era ir a Croacia, pero los precios eran bastante abusivos y además para no perder los billetes a Granada, los enlaces desde Granada o Málaga encarecían aun más el precio. La verdad es que a mi no me apetecía costa y a Bea si. Pero al final descartamos Croacia y empezamos a mirar o Escocia o Londres. El hecho de mirar para el Norte es para no pasar mucho calor ya que bastante pasamos el año pasado en Túnez.
A mi me llama más la atención Escocia. Me atrae, pero a Bea no mucho así que al final empezamos a mirar Londres como destino. Eso sí solamente 4 noches que para ver una cuidad tampoco se necesita mucho más. Esta vez el destino es Londres de verdad, que la última vez que dijimos de ir a Londres acabamos en Nueva York, je, je, je... De hecho ya tenía el viaje medio montado pues de cuando hacía el paripé con lo de Londres algo busqué y guardé. Teníamos incluso dos guías de Londres, la de Lonely Planet y la de National Geographic. Así que en menos de un mes nos da tiempo a preparar el viaje.
Miramos precios en agencias y por internet. Los precios varían un poco y en la página www.atrapalo.es hacemos la compra el 5 de julio de 2008, a menos de un mes para la salida. El precio total es de 920,57 € (5D/4N en Londres por 460,28 € cada uno). El desglose es el siguiente: 172,98 € el viaje de ida el 04/08/08 a las 8:20 h. con Easyjet desde Málaga hasta el aeropuerto de Gatwick, 163,15 € el viaje de vuelta el 08/08/08 a las 17:50 h. con Ryanair desde Stansted hasta Granada, 564,44 € la estancia por 4 noches en el Hotel Hilton London Hide Park de 4* y 20 € por los gastos de gestión de Atrapalo. Para los que sean más reticentes a este tipo de compras no hemos tenido ningún problema porque desde Atrapalo nos han enviado los mails correspondientes tanto de los vuelos como el bono del hotel y eso nos ha servido para poder viajar y alojarnos.
El precio, visto lo visto en agencias y por internet estaba bastante bien teniendo además en cuenta que lo compramos a menos de 1 mes del viaje.
Pues ya lo tenemos todo organizado. Hemos mirado en webs de viajes www.viajeros.com , en paginas oficiales de turismo de Londres www.visitlondon.com , en foros de Londres www.forolondres.com , www.viajaralondres.com y en un montón de sitios web que nos han ayudado bastante. De una de ellas, www.daysoutguide.co.uk/ hemos sacado descuentos de 2x1 en gran cantidad de atracciones y visitas con el solo requisito de enseñar la Travelcard (tarjeta de transporte de Londres) para que te hagan el descuento y llevar un bono que nos han enviado el mail.
Antes de partir, una de nuestras grandes preocupaciones es el transporte en Londres. Según las webs consultadas hay varias tarjetas para viajar. Lo intentaremos solucionar allí mismo porque con lo que llevamos leído no sabemos que es lo mejor y mas barato, si la Travelcard o la Oystercard.
Con algunas dudas de este tipo y con otras solucionadas llega el momento de irnos. Llega el día 4 de agosto de 2008.
Lunes 04 de agosto de 2008
Hoy tenemos que madrugar bastante y es que el vuelo sale desde Málaga a las 8:20 h. y tenemos que estar allí por lo menos 2 horas antes. Como ya desde el día 2 de agosto estamos en Granada necesitamos algo más de una hora para llegar desde ÍLLORA hasta el aeropuerto de Málaga. Nos levantamos a las 4 de la mañana para acabar de preparar la maleta que llevamos con el temor de pasarnos del peso. Por eso llevamos igualmente dos mochilas. Una mochila va con una muda de ropa cada uno y es que no se sabe si van a perder la maleta y quedarnos sin ropa, para que por lo menos tengamos una muda que ponernos cuando lleguemos. Y la otra mochila con las cámaras de video y fotos y con varias cosas mas que quitan peso a la maleta. Tenemos pagadas una maleta a la ida y otra a la vuelta y es que los vuelos son baratos pero intentan sacarte dinero de cualquier sitio y te cobran las maletas que llevas y como te pases del peso que establecen (20 kgs.) te cobran el kilo que te pasas a precio de oro.
Ayer estuvimos preparando algo de “condumio” para tener algo bueno que llevarnos a la boca. Cortamos un poquito de jamón, de queso y de salchichón. Además nos hacemos dos bocatas de lomo embuchado para tener algo que llevarnos a la boca cuando lleguemos a Londres por si nos da hambre.
Como hay que madrugar y alguien tiene que pagar el pato de llevarnos a Málaga le toca a mi cuñao Jacinto. Él trabaja en Málaga e igualmente cada lunes se va desde Íllora a las 6:30 de la mañana. Como salimos a las 5:00 h. “solamente” le hacemos madrugar una hora y media más. Gracias cuñao!!!.
Hemos dormido poco pero cuando uno va de viaje no importa madrugar. A eso de las 4:30 am ha sonado el despertador. Como anécdota nos ha sucedido una cosa con la ducha. Resulta que durante el verano de 2008, cortan el agua por las noches en Íllora, pero casualmente el domingo también la cortaron desde las 3 de la tarde. Así pues tuvimos que lavarnos con el agua de la piscina la noche del domingo y hasta que no llegáramos a Londres no podíamos disfrutar de agua de la ducha como Dios manda. Por lo menos nos hemos podido lavar, enjabonar y enjuagar aunque sea con un cubo y con agua de la piscina. Este hecho hace que no tengamos que madrugar tanto pues no tenemos que ducharnos. Dormimos un poquito más y lo que es mas importante, no olemos a nada raro.
Después de acabar de meter la maleta y las mochilas en el maletero y comprobar que llevamos todo lo necesario, partimos camino de Málaga a eso de las 5:15 h. Para ir a Londres llevamos 600 libras esterlinas, unos 720 €. No queremos usar mucho la tarjeta y por eso llevamos tanto dinero, bien repartidito.
Jacinto nos lleva de excursión por Brácana y tiramos por la carretera del Puente Castilla para salir a la A-92 dirección a Málaga y es que según dice por Tocón están de obras y además son las fiestas y toda la carretera está cortada. La carretera es bastante estrecha pero no nos cruzamos con un solo coche hasta la autovía, donde salimos a la altura de Moraleda de Zafayona.
El camino no se hace largo y es que tampoco lo es. Va haciéndose de día durante el trayecto y a las 6:30 h. aproximadamente llegamos al AEROPUERTO DE MÁLAGA. Nos despedimos de Jacinto y tras darle las gracias nos dirigimos hasta las ventanillas de facturación de EASYJET para facturar la maleta.
Tememos por el peso y es que no nos podemos pasar de los 20 kg. de la maleta por lo que una vez en la cola y para evitar que luego tengamos que sacar ropa de la maleta a una mochila, Bea lleva la maleta a una cinta transportadora de una ventanilla de al lado que está cerrada y la pesa. Su peso es de 20,9 kgs. Menos mal, porque ya nos veíamos cambiando ropa. A pesar de todo ese peso nos dice que a la vuelta tenemos que traer ropa en las mochilas porque seguramente algo compraremos.
Rápidamente pasamos el control de seguridad y subimos a la parte de arriba del aeropuerto a buscar algún sitio para tomarnos un café, pero no nos motivan y nos bajamos hacia la zona de salida de vuelos. Antes de ir hasta nuestra puerta de embarque, la C46 (que está a la derecha conforme entras tras pasar el control de seguridad), buscamos una maquina expendedora de agua para refrescarnos el gaznate. Echamos 2 € (el agua vale 1,80 €) y la maquina se queda con el dinero y no nos da agua. La muy cabro.... nos ha estafado. Con el regusto amargo de la puñetera máquina preguntamos en las tiendas y bares del aeropuerto si alguien puede ayudarnos y resulta que la maquina es de una empresa que no tiene a nadie en el aeropuerto por lo que si hay algún problema te tienes que joder. Eso lo deberían de cuidar más.
Ya que estamos en las tiendas compramos unas galletitas Chips Ahoy por 2,50 € para comer algo mientras esperamos la salida del vuelo.
Una vez que en otra maquina compramos el agua, esta vez sin problemas, nos dirigimos hacia la zona de salida de nuestro vuelo. El vuelo es con Easyjet por lo que no tenemos asignados asientos y te sientas donde te toque. Cada pasajero tiene asignado una letra y en función de esa letra te toca entrar en el avión. Primero entran las personas impedidas y con niños, luego los de la letra A, luego los de la B (que somos nosotros), después los de la C y al final los de la letra D. No se como hacen este reparto, debe ser por el precio que te cueste o por la hora de llegada a facturar.
Esperamos que haya libre algún asiento de la salida de emergencia para llevar las piernas cómodas. Con esa esperanza enseñamos nuestros billetes y DNI y pasamos por un largo pasillo hasta el avión. Uffff!!!! tenemos suerte y hay dos asientos libres en las salidas de emergencia por lo que raudos y veloces vamos hacia ellas, colocamos las mochilas en la parte superior de los asientos y nos acomodamos, nos esperan 2:30 h. de vuelo.
El vuelo es el EZY8602 y la hora de partida es a las 08:10 h. y el embarque empieza a las 07:40 h. El avión parece nuevo y esperamos no tener problemas durante el vuelo. El naranja inunda todo el avión y con el deseo de poder dormir algo el avión despega sin mayores sobresaltos. Hace muy buen tiempo en Málaga aunque en Londres ya hemos visto en el tiempo que está variable para no variar. Nada mas despegar cambiamos la hora del reloj atrasándola una hora para ponernos con la “on time” con Londres.
Antes de llegar a los pirineos se nubla por lo que no vemos nada de tierra y no sabemos que estamos sobrevolando. Nos dormimos un ratito y solamente al llegar a la altura del Canal de la Mancha se divisa algo entre las nubes. Por la hora que es suponemos que estamos llegando a Londres y así es cuando el comandante dice que empezamos a descender y que en 20 minutos aterrizaremos en el aeropuerto de Gatwick.
Cuando atravesamos las nubes y se deja ver todo la tierra nos damos cuenta de que ya estamos en la Gran Bretaña. Toico es verde y con muchos “mojones” separando las fincas. Hay miles de fincas. Vemos antes de aterrizar pueblos típicos ingleses algunos bastante grandes y por fin ya vemos al fondo el aeropuerto y poco a poco nos vamos acercando hasta que aterrizamos sobre las 10:00 h. de la mañana hora inglesa (es una hora menos que en España). Ya estamos en Inglaterra. Estamos en el AEROPUERTO DE GATWICK. Ahora solo falta salir del avión, que estén las maletas, recogerlas y buscar como ir desde el aeropuerto hasta Londres. Seguro que será una odisea.
El aeropuerto de Gatwick aunque es muy grande con varias terminales no da la sensación de ser muy usado. Cuando llegas y bajas del avión, la boca de embarque te deja en una terminal y para ir hasta la terminal donde recogemos las maletas hemos de coger un tren como en la T4. Largos pasillos, largas escaleras mecánicas y el tren hasta llegar a otra terminal donde recogemos la maleta. Afortunadamente, y ya van unos cuantos viajes, la maleta aparece. Nos hace gracia que el suelo esté todo enmoquetado.
Al llegar a la puerta del aeropuerto en su Terminal Norte buscamos una ventanilla de información pues no queremos ir en tren porque es mucho más caro que el autobús. En la ventanilla nos dicen que lo mejor es ir con la compañía National Express que sale mejor que la Easyjetbus. Pero la chica nos dice que tenemos que salir de la terminal, buscar la estación de buses y allí comprar el billete. Para señalarnos eso nos manda fuera, a la calle.
Pues bien, resulta que a la Terminal Sur que es donde esta la salida de estos autobuses se va por dentro del aeropuerto. Es bastante caótico y tenemos que “callejear” bastante por los largos pasillos del sucio aeropuerto de Gatwick. Lo que se podía haber arreglado en 10 minutos con unas buenas indicaciones tardamos mas de media hora. Por fin llegamos a la terminal donde salen los autobuses dirección Londres, más concretamente a la Estación Victoria. Buscamos la ventanilla de NATIONAL EXPRESS, y milagrito del niño Jesús, en 10 minutos sale un bus, a las 10:55 h. El siguiente sale en una hora. Pero ohhhhh!!!!! no quedan billetes porque va lleno, así que tenemos que quedarnos una hora mas en el aeropuerto a esperar al bus de las 11:55 h. Los dos billetes nos salen por 13,60 libras lo que al cambio viene a ser 17 €.
Mientras esperamos volvemos sobre nuestros pasos a un super que hay en el aeropuerto, un MARKS & SPENCER en la 2ª planta del Hall de llegadas de la Terminal Sur y compramos pan de molde y una bolsa de patatas fritas para acompañar los bocatas que traemos de España. Nos dejamos 1,48 libras. Son exactamente las 10:57 a.m.
Sentados dentro del aeropuerto justo al lado de la puerta de salida nos disponemos a comernos los bocadillos que nos hicimos esta mañana en casa y es que fuera hace mal tiempo. Parece que ha llovido y esta nublado. Tenemos algo menos de una hora.
El transito de gente es alto y la verdad es que está bastante mal señalizado y es un caos. Para el que hay ido mas veces será fácil pero no para el que va por primera vez. No sabemos la suerte que tenemos con los aeropuertos españoles.
El bocadillo nos sabe a gloria bendita y con las pilas cargadas nos vamos para la calle ya que en unos minutos sale nuestro bus, el nº 025. Cuando llega, cargamos la maleta en el maletero, subimos y nos sentamos a esperar que salga. La verdad es que el bus es muy amplio, con el volante a la derecha, como es lógico en Gran Bretaña, y con la pantalla con imágenes de las cámaras que el bus tiene en varias partes externas. Una en el frontal, otra en el lateral y otra en la trasera y que nos entretienen. Nos abrochamos los cinturones de seguridad y puntuales como ingleses que son a las 11:55 h. sale para Londres. ¡¡Que emoción, por fin vamos a vivir en el riesgo de circular por la izquierda!!.
Afortunadamente ha salido algo de sol de entre las nubes y es que este tiempo creo que nos va a acompañar todos los días.
Según parece tardaremos una hora y media en llegar al destino, la Estación Victoria de Londres y es que el bus va a dar un autentico rodeo. La primera impresión de circular por la izquierda es extraña ya que en la autopista al haber tres carriles el bus iba por el de la izquierda y se adelantaba por su derecha. La sensación es de esperar a que se ponga en su derecha pero lógicamente eso no sucede. Parece que estemos siempre en tensión por ver como nos adelantan por nuestra derecha.
El paisaje sigue siendo muy verde y con muchos árboles. Parece como si no fuera verano, no hay nada seco. Poco a poco el tráfico empieza a ser mucho más espeso y es que parece que nos acercamos a Londres. Pero de golpe, el chofer coge un desvío y se sale de la autopista. A partir de hay empezamos una excursión no programada por los alrededores de Londres. Pasamos por unos cuantos pueblos lo que nos sirve para por lo menos ver como son y que es lo que se cuece en ellos. Llega un momento que el bus pasa por un pueblo por medio de una calle estrecha de una urbanización, ni siquiera por una carretera principal que cruce el pueblo. Con razón tardamos tanto cuando el aeropuerto está a unos 48 kms. al Sur de Londres.
Se nota que estamos en la periferia de Londres o ya en al mismo LONDRES pero en la afueras, cuando las casas ya se suceden sin descanso y el trafico hay momentos que no avanza. Describir esta zona por donde pasamos es difícil porque hay de todo. Desde casas muy guapas hasta edificios tiraillos con multitud de negocios casi todos regentados por inmigrantes por lo que vemos. Eso si, en cada esquina hay un pub. Es todo como muy de almacenes, no se ve un orden urbanístico. Pasamos por Hooley, Coulsdon, Purley, Thornton Heath, Norbury, Streatham, Streatham Hill, Brixton, y a partir de aquí ya si que aparecen en el mapa que llevamos por lo menos las paradas de metro de la línea azul que es la que se llama “Victoria”. Por lo que ya estamos en Londres. Pasamos después de por la puerta de la parada de Brixton por la de Stockwell y Vauxhall. Cruzamos el Támesis a través del Vauxhall Bridge por la calle del mismo nombre y al final de esta calle llegamos por fin a la Estación Victoria. Bueno a unos 3 minutos de la estación pues el bus nos deja en una estación de buses cerca de Belgrade Road, a espaldas de la Estación de tren y metro Victoria. Son las 13:30 h. aproximadamente.
Tras coger la maleta nos dirigimos hacia la Estación Victoria. La estación es enorme y el edificio que la alberga es muy bonito. Tras entrar y atravesar un pasillo llegamos a un amplio espacio desde donde se distribuyen los distintos andenes y las líneas de metro que por aquí pasan.
Buscamos una ventanilla para comprar los billetes del metro y decidimos comprar una Travelcard de un día, una Day Travelcard Off-Peak. Nos cuesta a cada uno 5,30 libras. Decidimos esto porque como no sabemos que es mejor, si la Travelcard o la Oystercard, con esta que hemos comprado cumplimos para hoy y además como tenemos algunos 2x1 que necesitan la Travelcard pues ya podemos enseñar esta. Con nuestra Travelcard buscamos un plano del metro para ver como debemos de ir hasta nuestro hotel. Para ello debemos hacer algún cambio de línea. Así que cogemos la línea “Victoria” (color azul clarito) desde la Estación Victoria hasta Oxford Circus y ahí hacemos trasbordo a la línea roja llamada “Central” hasta la parada del hotel, la estación de Queensway.
Lo que primero nos llama la atención del metro es su famoso “Mind the Gap”. Cada vez que las puertas se abren un vocecita dice la famosa frase. Al principio no nos percatamos de ello pero luego es curioso y hasta pesado. También nos sorprenden las enooooormes escaleras que suben de unas plantas a otras del metro. Como vayas con bulla (dícese en andaluz: con prisa) no llegas. Son unas escaleras interminables. Menos mal que son mecánicas aunque cuando se estropeen no quiero pensar las caras de mosqueo de los ciudadanos. Notamos como son educados y tiene una norma de conducta por las escaleras. Los que se dejan llevar por las escaleras se sitúan en la parte derecha para que así los que van con prisa los adelanten por la izquierda. Si es que es lo normal. Hasta ellos lo hacen bien pero cuando salen a la calle y cogen el coche lo cambian todo.
Las líneas de metro dentro de las estaciones están bien comunicadas aunque algunas están lejos. Hay que andar demasiado y notamos como el metro está algo sucio. Lo cuidan poco. Todo lleno de periódicos y de envases de comida rápida.
Pero sin duda lo que más sorprende a Bea es que las chicas se van maquillando dentro del metro que con el vaivén que tiene hace que sea un milagro que se hagan en su sitio la raya de los ojos. Curiosísimo. Como que la parada de Queensway para subir desde el anden a la superficie haya que hacerlo por ascensor y es que debe de estar muy abajo el metro. Solamente se puede acceder y salir a los andenes en ascensor.
A eso de las 14:00 h. salimos a la superficie en la esquina de Queensway Street y Bayswater Road, justo donde está el hotel. De hecho la estación de metro de Queensway está en un lateral dentro del propio edificio del hotel por lo que no hace falta que lo busquemos, ya hemos llegado.
El hotel está justo enfrente de Hyde Park que realmente son los Kensington Gardens, por lo que es bonito el entorno lleno de árboles y luminosidad. Por fin vemos los famosos taxis de Londres. Que iluuuu!!!.
El hotel es el HOTEL HILTON LONDON HYDE PARK de 4 *. En la línea de los alojamientos hoteleros cuando sales de España, está bien aunque en España uno de 4 * es mejor. El edificio es por fuera de ladrillo y da muy buena impresión por su elegancia externa. A ver que nos encontramos dentro. Llegamos a recepción donde en una pequeña mesa nos disponemos a realizar el check-in. Preguntamos si habla español y la amable chica nos dice que apenas, así que empezamos a desentumecer nuestro inglés de montaña. Lo que si entendemos bien después de hacer el check-in es que la habitación, la 210, no estará preparada hasta las 15 h. La salida de las habitaciones es a las 12 de la mañana pero la entrada no es hasta las 15 h. Pues vaya!!!.
¿Que hacemos? Pues para no perder el tiempo y como tenemos aun que comer nos vamos a comer. Nos dicen en el hotel que en Queensway St. hay infinidad de restaurantes y sitios para comer y así es. Aquello es como la calle de los columpios del corpus pero en restaurantes. Además hay mucha variedad. Los hay chinos, japoneses, persas, italianos, libaneses, coreanos, y los ya míticos de comida rápida. También hay gran cantidad de tiendas de regalos, dos supermercados y algunos bares. Aunque lo mas curioso es unos sitios o lugares o bares o no se como llamarlo de gente china y que tienen colgados en la puerta patos y pollos fritos enteros. Vamos como para comerse uno.
Nosotros para no variar y puesto que lo que queremos es acabar pronto de comer para volver al hotel nos vamos hasta un MACDONAL’S. La vida es asínn!!.
De vuelta al hotel y también entrando en este nos llama mucho la atención la gran cantidad de mujeres árabes tapadas hasta las cejas. Todas van de negro y solo se les ven los ojos. Las hay por la calle y también en el propio hotel. Pero hay muchas, muchas, muchas.
Cuando llegamos al hotel ya tienen preparada la habitación así que cogemos el ascensor hasta la 2ª planta. Parece nuevo y el hotel reformado. De hecho cuando nos bajamos del ascensor toda el ala de la izquierda, la que da a Queensway St. está en obras. Justo al salir del ascensor hay una puerta que da acceso al pasillo y hemos hecho músculos con ella porque está más dura que abrir la puerta de la Catedral de Burgos. Madre de Dios.
Como es habitual todo enmoquetado hasta el techo. La habitación está al fondo del pasillo a mano derecha por lo que ya sabemos que no da a la calle principal, la Bayswater Road, sino a la parte de atrás.
La habitación es amplia, limpia, y muy cómoda. La cama es grande y parece confortable. Veremos a ver esta noche. El cuarto de baño no es muy grande pero suficiente. La bañera se nota que no es muy nueva al igual que todo su mobiliario, pero está limpio y cuidado. Bea se alegra porque tiene de esas chuminaillas que hay en algunos hoteles como los jabones, para protegerse el pelo y demás higiénicas cosas. Pero lo que mas nos llama la atención es que hay un albornoz para cada uno y unas zapatillas para andar después de la ducha. Cosas del padre de la Paris. Además hay tele de plasma. Llega el botones con la maleta y le damos una propina de 1 libra.
Ya nos damos algo de asco pues nuestra última ducha fue ayer, eso no es malo, pero sí, si fue como comente antes, con agua de la piscina de mi casa ya que cortaron el agua en Íllora y esta mañana aun no había llegado. Así vemos la ducha como una salvación a nuestro malestar corporal. ¡¡Oju, que güena el agua!!.
Ya limpitos deshacemos la maleta y las mochilas colocando la ropa en el armario y guardando en la caja fuerte las cosas de valor. Que alegría oler y sentirse limpios.
Ya vestiditos y organizados bajamos hasta la calle pidiendo antes de salir un plano de Londres en el hotel que amablemente nos dan. Por cierto un gran plano porque además contiene descuentos en muchos sitios como restaurantes, museos, atracciones y que usaremos en algún restaurante seguramente. Ahora ya hay en recepción un chico que habla español y eso siempre ayuda. Menos mal.
Son exactamente las 16:40 h. cuando salimos del hotel. Nuestro primer destino será dar una vuelta por la comercial Oxford Street. Para ello decidimos ir andando desde el hotel aun sabiendo que esta algo lejos. Es la distancia que ocupa todo el Kensington Gardens y Hyde Park. De una punta a otra. En el mapa no parece tanto.
Para hace mas agradable la caminata nos adentramos en KENSINGTON GARDENS y caminamos por su camino mas cercano y paralelo a Bayswater Road. Es realmente precioso. El verde lo inunda todo. Grandes árboles, enormes extensiones de césped. Simetría. La gente corre, camina, juega, pasea. Nos sentamos en uno de esos bancos que la gente pone allí en honor o en recuerdo a alguien. Es un hecho realmente bonito. Es como las pelis inglesas románticas. Los dos sentados en Kensington Gardens en un banco ya demacrado por el paso de los años pero igualmente bonito. Es un bonito comienzo en Londres. Jugueteamos con algunas ardillas y es que no hay parque sin sus ardillas.
El tiempo está nublado. Incluso ha llovido algo desde el aeropuerto hasta Londres y al llegar a la ciudad. Ahora no llueve pero está nublado y amenaza lluvia. Nos deberemos acostumbrar a este tiempo porque es el que hace y lo mismo esta nublado que sale el sol que llueve. Es impredecible e incierto.
Nos salimos del parque a la altura de Lancaster Gate casi donde ya empieza HYDE PARK y ya ahí cogemos la Bayswater Road. Los edificios no son muy altos. Son casas grandes. En su mayoría blancas. Es una calle bonita con árboles. El paso de los taxis y de los buses de dos pisos hacen inconfundible la ciudad de Londres. Además de que circulen por sentido contrario al nuestro. No se atisba que la calle esté congestionada de tráfico y eso es algo positivo. Paseamos junto a la verja del Hyde Park y ya llevamos un buen rato andando. Temo que hoy nos vamos a dar una buena “jartá” de andar.
Llegamos hasta Marble Arch, al final del Hyde Park. Es un arco triunfal mucho más pequeño que cualquier arco que hayamos visto. Además la zona está en obras y no podemos cruzar Park Lane para llegar a Oxford St.. Pero descubrimos un paso subterráneo que aunque huele bastante mal usamos para cruzar de acera.
Normalmente no llevamos un contador de gente pero si lo hubiéramos llevado hubiera petado. ¿Gente? Como pa repoblar una ciudad entera. Miles y miles de personas en Oxford Street. Y cuanto más nos adentramos en la calle más gente y más tiendas. Muchas árabes tapadas, mucho color de gente en las aceras y muchas tiendas. Entramos en algunas buscando Bea unas zapatillas Converse de color rosa y como no las compra seguimos caminando.
Los buses rojos de dos pisos lo inundan todo. Las aceras están atiborradas de gente al igual que las tiendas y estas que mejoran conforme vamos bajando.
Sin saber muy bien como, giramos a la derecha por S Molton St. donde nos recibe un puestecillo de frutas que Bea se queda con ganas de compra alguna pieza. Un poco más abajo una tienda flamenca, manda narices. Al llegar a Brook St. giramos a la izquierda. Andamos un poco perdidos pero de pronto aparecemos en New Bond Street y el lujo aparece ante nosotros. Y el lujo tiene un templo, SOTHEBY’S, en la acera izquierda conforme bajas New Bond St. Aquí hay muchísima menos gente. De hecho creo que no llegamos a 10 personas las que caminamos por la calle. Las grandes marcas se encuentran en esta calle y en Conduit Street que es la calle que tomamos para ir hacia Regent Street. En la esquina de Conduit Street con New Bond Street vemos a Robbie Van Persie, jugador del Arsenal que a pesar de su juventud tiene bastantes canas. Esta muy delgado y es mas bajo que yo. Pero el va cargado de bolsas de marcas de lujo y cobra una pasta más que yo. ¿Una pasta?, bueno unas cuantas pastas más.
Bea quiere tiendas y en estas calles como que no. Así que llegamos a Regent Street. Pero mira por donde justo enfrente de la salida de Conduit St. a Regent St. vemos unos arcos de metal que anuncian que estamos en al zona de Carnaby St. Solo tenemos que cruzar Regent St.
Accedemos a Carnaby St. desde Regent St. por Fouberts Pl. donde varios pubs dan vida a la zona. Aunque sin duda lo que mas marca la zona son las tiendas. Justo al pasar los arcos metálicos con el nombre de Carnaby St. llegamos a la calle del mismo nombre. Una calle que va desde Great Marlborough St., girando a la izquierda desde donde venimos, hasta Beak St. a la derecha.
En Carnaby St. buscamos las famosas ya zapatillas Converse de color rosa. Vemos un montón, incluso hay una tienda con muchísimas Converse pero la convenzo de que no se las compre. Es que es el regalo que le voy a hacer por su cumple, pero ella no lo sabe, pssss!!!. Nosotros giramos a la izquierda. El final no está muy lejos y sobre todo lo que hay en esta parte de Carnaby St. son bares y sitios para comer o tomar algo. Vemos un Starbucks Cofee y me apetece un frapuccino pero Bea no esta por la labor. Otra de las cosas que nos está llamando la atención es la gran cantidad de estos establecimientos que hay en Londres. Sin exagerar creo que hay uno en cada calle. Es asombroso.
Pues como todo lo que vemos nos llama al paladar decidimos buscar un sitio para merendar algo. Sobre las 17:50 h. y al final de Carnaby St., en Great Marlborough St. ya nos encontramos en las puertas del Soho y tras algunas vueltas pasamos al lado de un sitio llamado LE PAIN QUOTIDIEN y que ponen comida orgánica o ecológica o como quieran llamarle. Entramos y parece un comedor de un albergue con grandes mesas de madera. Lógicamente y como no puede ser menos el lugar es wi-fi y hay gran cantidad de gente gorreando internet. Bea se pide 1 capuccino y yo una Apple Muffin y un Iced Green Tea, todo por 7,26 libras, al cambio unos 9 €. Nos vamos sobre las 18:50 h.
Tras haber saciado nuestro paladar y evacuado nuestra vejiga volvemos sobre nuestros pasos hacia Carnaby St. Donde entramos en algunas tiendas, sobre todo zapaterías. Al final de la calle hay una gran tienda de deportes, llamada Soccerscene. Es mi intención comprarme una camiseta de rugby de la selección escocesa. Entramos para ver si hay y arriba en la segunda planta la tienen dedicada por completo al rugby. Volveremos otro día.
Giramos a la izquierda por Beak St.. Nuestro próximo destino es Picadilly Circus.
Sigue siendo esta zona, zona comercial y muy parecida al barrio del borne de Barcelona. Tiendas de diseño en calles antiguas. Al poco de caminar por Beak St. giramos a la derecha por Upper James St. Es una zona bonita con algunas tiendas y pubs prácticamente en cada esquina. Y los pesaos de los Starbucks cofee en cada calle. Pasamos por una placita muy bonita, la Golden Square. Tras pasar la placita llena de árboles y rodeada de bonitos edificios típicamente londinenses (bloques de pisos no muy altos de ladrillo), entramos en Lower James St. donde en la esquina donde se convierte en Sherwood St. hay un famoso pub, The Crown (la Corona), uno de los mas antiguos de Londres. A mitad de esta calle vemos el Picadilly Theatre donde representan el musical Grease. Salimos a Glasshouse St. y al final de esta calle empezamos a mirar buscando a ver donde estamos. Empezamos a mirar el mapa y no conseguimos situarnos. Cuando de repente miramos hacia arriba y vemos en la placa Picadilly Circus no damos crédito a nuestra decepción. Vaya plaza más pequeña con mucha gente, muchos coches y buses pero muy poco espacio. Solo unos pocos decepcionantes carteles luminosos, el cupido en medio con la gente llenando sus minúsculas escalinatas y poco más por no decir nada más. Hay algunos teatros, pero no nos consigue atraer el lugar. Decepcionados y pensando en Times Square (que diferencia) vamos a echar un vistazo a la enorme tienda (deportiva) que hay en la esquina de Picadilly Circus con Regent St. llamada Lillywhites. Nuestro amigo Alfredo nos comentó que por esta zona había una tienda muy barata y chula de zapatos que buscamos sin suerte.
Bea piensa que en un supermercado que hay justo en Regent St. enfrente de la tienda tan grande que hace esquina, TESCO METRO, podemos comprar comida para tener en el hotel y poder picar alguna cosa e incluso hacernos algunos bocatas. Así entramos y nos compramos agua, algo de fruta, y moras todo por el precio de 3,47 libras. Ya tenemos comidita y agua!!!.
Ya son las 19:30 h. y estamos cansados pues después del madrugón, del viaje y de la enorme caminata que nos hemos pegao nuestros pies se han confundido ya con las zapatillas. Por cierto para este viaje me he comprado unas zapatillas más cómodas que las que habitualmente tengo ya que las de la marca Camper no sirven mucho para largas caminatas.
Decidimos pues irnos hasta el hotel y para ello nos disponemos a ir hasta la parada de metro de Picadilly Circus para coger la Bakerloo Line (la de color marrón) hasta la parada Oxford Circus y ahí cambiarnos a la Central Line (la roja) hasta la parada Queensway y de ahí al hotel. Confirmamos lo de las largas escaleras mecánicas y lo sucio que está el metro.
Tras llegar al hotel y dejar las cosas que hemos comprado ya nos pica el hambre. Bajamos a recepción y preguntamos al chico que habla español (me parece que es portugués) que donde podemos ir a cenar. Nos recomienda un italiano llamado RISTORANTE – PIZZERIA DE AMICIS en el 14 de Notting Hill Gate St. en la continuación de Baywater Road y nos dice que le digamos al del restaurante que vamos de su parte.
Y allá que vamos. Andamos unos 10 minutos a paso lento y justo al final de Kensington Gardens está el Restaurante. Es pequeñito y coqueto. Parece una casita italiana por dentro. Pedimos la carta y decidimos compartir una ensalada. Ademas Bea come Spaguetti carbonara y yo una pizza de la casa. Ambos bebemos agua. Comemos bien, tranquilamente y cansados tras pagar la multa 24,80 libras volvemos al hotel.
Hoy nos hemos dado un buen tute. Estamos reventados pero con ganas de descubrir Londres más en profundidad aunque la lluvia marcará si vamos de rutas o a los museos. Mañana Dios dirá.
Good Night!!!
Martes 05 de agosto de 2008
Amanece en Londres. Hemos dormido bien. Del tirón. La cama es grande y cómoda. Nos hemos levantado a las 8:30 h. para aprovechar bien el día. Nos duchamos y adecentamos para bajar a desayunar. Ya tenemos ganas de saber que tal es el desayuno.
A eso de las 9:20 h. de la mañana estamos bajando para el comedor. Nos vuelve a sorprender la gran cantidad de mujeres árabes que hay en hotel tapadas enteras a excepción de los ojos. Todas de negro ya tengan 80 ó 20 años. ¿¿Ande nos hemos metio??.
Llegamos al comedor y a primera vista parece bastante organizado. A la derecha de la puerta de entrada están las mesas con las comidas y bebidas del desayuno. Hay prácticamente de todo. Antes de entrar te piden el numero de habitación y te llevan a una mesa. No puedes entrar sin dar tu número de habitación ni sentarte por tu cuenta. Te preguntan si quieres café y te traen una cafetera a la mesa.
Para desayunar hay cereales, leche, yogur, gran cantidad de infusiones, pan de diferentes tipos con una tostadora por si lo quieres tostar, mermeladas en botecitos pequeños y muy cucos de los que haremos buen acopio, miel, agua, frutas, tomate, pepino, algún embutido, bacon, frijoles o chile o algo parecido, quesos, unas tortitas de patata, salmón, etc... Vamos un desayuno bastante completo. No nos podemos quejar, además comemos bastante pues la mañana se presenta larga.
La imagen que mas nos llama la atención es las mujeres árabes tapadas enteras que se levantan el velo que les cubre la cara para llevarse comida a la boca. Tan solo las niñas y los niños van normales. No se ve ni un hombre. Las mujeres van cada una con 2 ó 3 niños. Algún hombre se sienta en alguna mesa antes de irnos. Suponemos que será el “hombre de la casa”.
Después del desayuno subimos a la habitación. En el ascensor hemos subido con dos mujeres árabes que no se han dignado a mirarme y ni siquiera a darme las gracias cuando les he dejado salir o me he salido para que ellas entraran. ¡¡Maleducadas!!.
En la habitación acabamos de preparar la mochila, recogemos un poco todo y dejamos una libra de propinilla a la chica de la limpieza. ¡Menos da una piedra!.
Al asomarnos a la ventana para ver que tiempo hace vemos llover. Pues nada hay que coger los chubasqueros y el paraguas. Tendremos una mañana pasada por agua.
A eso de las 10:30 h. estamos saliendo del hotel a la estación de metro de Queensway St. Como llueve hemos decidido ir al Museo Británico, al British Museum. Suponemos que estará a tope pues todos los turistas habremos pensado igual.
Lo primero que hay que decidir es que compramos, si una Travelcard de 3 días o una Oystercard. Por suerte vemos que en una ventanilla hay mucha cola de españoles y es que hay una chica española vendiendo billetes de metro. Pues nada, a la “spanish cola”. La chica lleva casi 10 años en Londres trabajando y nos informa bastante bien de que lo mejor es la Oystercard. Resulta que la Travelcard de 3 días (martes, miércoles y jueves, el viernes tendríamos que comprar una Travelcard de un día o billetes sueltos) de 2 zonas cuesta 17,40 libras. Y la Oystercard cuesta 3 libras que te retornan cuando devuelves la tarjeta y la cargas con el importe que quieras. Con la Oystercard te cargan 1,50 libras cada viaje que haces y cuando llevas 4,50 libras ya no cuestan nada más a lo largo de ese día siempre y cuando pases la tarjeta a la entrada y también a la salida del metro, esto es muy importante. Así un día sale por 4,50 libras mientras que con la Travelcard saldría 17,40/3= 5,80 libras el día. Nosotros recargamos la Oystercard con 17 libras cada uno que más las 3 libras de fianza son 20 libras cada uno. Al cambio 25,47 € cada uno. Pagamos a la chica con la tarjeta de debito sin problemas y nos dice que para ir hasta el British Museum tenemos que coger la Central Line desde nuestra estación de Queensway hasta la parada Tottenham Court Road. Nosotros cogemos un mapa que ella misma nos ha dado con los monumentos y atracciones más importantes de Londres y las paradas de metro y bus más cercanas y vemos que la parada que hay mas cerca del Museo Británico es la de Holborn de la misma Central Line y allá que nos vamos.
Como comentamos antes, para llegar hasta el anden de la estación de Queensway hay que bajar en ascensor por lo que hay alguna cola. Llena de españoles que me parece que vamos todos al mismo sitio. Día de lluvia, día de museos. Yo estrenaré el chubasquero y Bea lleva paraguas por lo que esperamos soportar la lluvia bien.
A eso de las 11:00 am salimos a la superficie de la parada de metro de Holborn, en la High Holborn St. Con el mapa en la mano empezamos a dirigirnos hacia el museo pero empezamos a dar mas vueltas que un trompo hasta que conseguimos situarnos y a partir de ahí vemos cartelitos indicadores de hacia donde está el museo. Si es que la chica del metro ya nos había dicho que nos bajáramos en la parada de Tottenham Court Road. Está lloviendo y ya utilizamos el chubasquero y el paraguas. Nos son de gran utilidad porque podemos seguir andando por la calle sin problemas.
Después de la “excursión” por el barrio llegamos Great Russel St. la calle donde se encuentra la entrada principal al MUSEO BRITÁNICO. Hemos tardado desde el metro 15 minutos, son las 11:15 h. Imponente en su fachada. Además los jardines que rodean al museo y los parquecillos que hemos encontrado en el camino junto a la lluvia que cae crean una atmósfera especial. Es todo muy bonito y el olor a lluvia es agradable.
Hay gran cantidad de gente situada sobre todo a cobijo en la gran escalinata de entrada del museo. Somos muchos los que hoy estamos en el museo y es que la lluvia espanta para andar.
Como casi todos los museos de Londres, el British Museum es gratuito y en la entrada hay una hucha gigante donde la gente si quiere puede dejar un donativo. Los hay que dejan algo de dinero pero los hay peores que dejan chicles, papeles y demás guarrerías. Seguro que no son españoles porque nosotros ni siquiera nos acercamos a la hucha vaya que haya que dejar algo. Los españoles pasamos lejos de la hucha.
Hablar del British es hablar de expolios. Casi nada de lo que aquí hay está encontrado en las Islas Británicas y lo poco que hay no tiene ninguna importancia en relación a lo demás. Es la diferencia entre el que posiblemente es el Museo Arqueológico mas importante del mundo y cualquier museo español. También en el Louvre de Paris vimos que prácticamente toda la arqueología es robada, expoliada o saqueada. Los Museos españoles son un ejemplo ya que es justo al revés, prácticamente todo lo que hay en ellos ha sido encontrado en suelo español. También será porque tenemos una “jartá” más de historia que los franceses y británicos en nuestro propio suelo.
Dicho esto también he de decir que a lo mejor si lo que en el Museo Británico está expoliado o robado pero bien cuidado estaría igual de cuidado si estuviera en sus países de origen. A lo mejor no, pero privar a los griegos de tener los frisos del Partenón en su país no es de recibo. Hay que agradecer que los británicos los hayan cuidado en épocas peligrosas para la integridad de esa joya arquitectónica pero ahora ya estarán mejor en su país que en Londres.
Una vez entras en el Museo hay una gran mole redonda justo en el centro del inmenso patio del edificio y que alberga las exposiciones temporales y especiales es la Sala de Lectura, una sala que fue la antigua biblioteca británica. Ahora hay una del emperador romano Adriano. Del español Adriano. El edificio es cuadrado y en el centro está el patio con esta enorme sala redonda. El patio está cubierto por una cúpula que diseñó, como no podía ser menos tratándose de cúpulas, Norman Foster, lo que hace que muchos “sibaritas arquitectónicos” vayan a ver solamente este cubrimiento. El resto del edificio esta destinado a la exposición permanente que es espectacular.
Nos disponemos a alquilar unas audioguías en español para hacer más entretenida la visita y saber que vemos, pero no quedan. Se ve que lo que la Armada Invencible no pudo hacer en su tiempo lo hemos hecho los turistas. Hemos desembarcado en Londres y en un día como hoy lluvioso estamos todos en el Museo Británico. A pesar de ello creemos que el museo ha tenido una falta de previsión porque no es normal que se agoten tan pronto. Nos dicen que nos vayamos pasando durante la mañana a ver si alguien la lleva. Claro como no tenemos otra cosa que hacer....
En el museo hay galerías dedicadas prácticamente a todas las culturas de la civilización como Egipto, Mesopotamia y Persia, Babilonia, Grecia, Roma, Oriente, Asia, algo de América precolombina, etc... Entre las piezas que más destacan están la Piedra Rosetta (descubierta en Egipto por el ejército de Napoleón y utilizada por Champollion para descifrar los jeroglíficos egipcios), los frisos y cartelas del Partenón al igual que los mármoles que adornaban sus paredes, el tesoro persa de Oxus, momias egipcias, efigies egipcias, etc...
Nosotros empezamos la visita por la derecha de la entrada en la King’s Library donde la exposición alberga copias de obras de arte que explican la evolución de los museos. En ella hay una copia de la Piedra Rosetta exactamente igual a la original que está en otra parte del museo. Nos hacemos algunas fotos y la tocamos pues incluso un cartelito invita a ello. Lástima que esta sala está prácticamente vacía ya que la gente va directamente a la original que está encerrada en varias capas de cristal y reflejan todas las fotos que se hacen junto a ella.
Nos recorremos prácticamente todas las salas del museo a un paso acelerado tan solo aminorado en las salas egipcias y griegas. Merece la pena.
Ya cansados en la planta de arriba nos sentamos a comer unas galletas en el suelo aprovechando para hacer algunas fotos artísticas a Bea con rosetones en las orejas. Je, je, je...
Bajamos y nos sentamos un momento a descansar en la escalinata de la Sala de Lectura a ver que vamos a hacer ahora, pero una chica del museo nos dice que no podemos estar sentados. Así pues decidimos irnos y seguir nuestra visita a Londres. Nos ha gustado el Museo aunque nos gusta más la pintura. Sin duda si vas a Londres hay que visitar este museo.
Son las 14:20 h. cuando salimos a la calle y ya no llueve. Decidimos irnos a comer a los alrededores del museo. Allá donde veamos que nos gusta entraremos. Pasamos por varios restaurantes internacionales pero ninguno nos atrae hasta que desde Great Russell St. a través de Museum St. llegamos a New Oxford St. que es la continuación de Oxford St. En el nº 40 de esta calle entramos a comer en BUFFET V, un buffet chino en el que por 5,50 libras más la bebida podemos comer toda la comida china que queramos. Ya se que no es tentador pero hay hambre y sobre todo prisa. Son las 15:00 h. y tenemos un planning completo. Entramos a ver si lo que hay nos gusta y parece que así es.
Nos sientan en una mesa del fondo y nos ponemos comida. Si le tuviésemos que poner una nota le pondríamos un 3 sobre 10. ¡¡Ojún que malízima!! Comemos más bien poco porque ni los sabores son buenos ni los olores ni casi nada. La multa son 14 libras que pagamos rápido para salir a respirar. Pues sí, la hemos cagao, pero no es problema porque nos pegaremos una buena merienda. Seguro.
Salimos como desorientados tras el asco acumulado. Ya habíamos hablado que por la tarde íbamos a ir hasta la Torre de Londres y desde ahí andando hasta el Big Ben. Una autentica paliza. Para ir desde New Oxford St. hasta la Torre de Londres cogemos el metro en la parada Holborn de la Central Line (la roja) y en la parada de Liverpool St. hacer trasbordo a la Circle Line (la amarilla) hasta la parada Tower Hill. Podemos hacer el trasbordo de línea en la parada de Bank, anterior a la de Liverpool St. pero para cambiar de línea hay que andar un buen trecho por los pasillos del metro y preferimos hacerlo en la de Liverpool St.
Sobre las 15:25 h. salimos a la superficie de la parada de metro Tower Hill a la calle del mismo nombre y desde ahí ya vemos una espectacular panorámica de la TORRE DE LONDRES. Este castillo ha sido uno de los puntos más importantes de Gran Bretaña a lo largo de los siglos. Ha sido prisión, lugar de ejecución como por ejemplo de Ana Bolena y por último el lugar donde se guardan y protegen las joyas de la corona. Es un castillo con una torre justo en medio llamada la White Tower alrededor de la cual empezó a construirse el castillo tal como lo vemos hoy. En esta Torre de Londres es donde aparecen los Beefeaters, los guardianes de la Torre de Londres y que cuidan de que los cuervos no vuelen sobre la Torre ya que según la leyenda si esto ocurre la Torre caerá y Gran Bretaña sufrirá un terrible desastre. Nos hubiera gustado ver el cambio de llaves que es el espectáculo que se rememora en la Torre pero es por la mañana y ya no podemos.
En vez de hacer una visita al monumento decidimos rodearlo pegados a su foso ya seco y continuar con la visita turística a la ciudad. Así rodeamos la Torre de Londres por Tower Hill y al girar la esquina a Tower Bridge Approach se presenta al fondo otro de los lugares míticos de la ciudad de Londres, el London Bridge. Es un bonito paseo. Esta nublado y amenaza lluvia pero ya no llueve por lo que podemos ir mas tranquilos admirando el panorama. Cada vez nos acercamos más al Puente de Londres con la esperanza de verlo abrirse. Nos hacemos muchas fotos en este trayecto y sobre todo cuando llegamos al LONDON BRIDGE.
Es espectacular el puente. Cuanto ha vivido este lugar y cuantas cosas han pasado por aquí. Visitar lugares como este es muy emocionante. El Puente se nota que es antiguo aunque no tanto como la Torre de Londres. Es grande y a la vez muy bonito. Estos ingleses lo tienen muy bien cuidado. Es uno de los símbolos de Londres junto al Big Ben. Los largos alambres de acero de color azul que mantienen el Puente por su parte superior le dan un color especial que no se aprecia en las panorámicas fotográficas del puente que habíamos visto. Además sus torres góticas le dan un misterio especial. Por desgracia mientras estamos aquí no pasa ningún barco y no vemos alzarse el puente. ¡¡Cachis!!.
Ya en la otra orilla del Río Támesis, encontramos uno de los lugares más bonitos y sorprendentes de Londres. Justo al cruzar el río giramos a la izquierda para tomar Shad Tames St. Vaya calle mas bonita. Estrecha, llena de edificios de ladrillos con un sabor londinense muy acentuado. En esta calle decidimos hacer una parada y tomarnos algo. Lo hacemos en el nº 45, en CAFFÈ PARADISO donde nos tomamos un capuccino y un rico croissant. Apetece tomar algo calentito. No tenemos problemas con el idioma ya que la camarera que nos atiende es sudamericana. Son 3 libras. Mejor pagar porque es un lugar siciliano.
Sobre las 16:30 h. y tras una media hora en esta cafetería abandonamos a nuestro pesar el descanso pero es que nos queda aun mucho por ver y caminar. Así que volvemos sobre nuestros pasos hasta los pies del London Bridge y seguimos nuestra ruta por el llamado The Queen’s Walk o el Paseo de la Reina en español, junto al cauce del río. Pronto nos encontramos con unas maravillosas vistas del London Bridge que aprovechamos para inmortalizar en numerosas fotos. Mientras que hacemos las fotos empieza de nuevo a llover por lo que de nuevo el chubasquero forma parte de mí y el paraguas de Bea. No llueve mucho pero empieza a ser molesto. Nos damos la vuelta después de hacer las fotos y nos encontramos con un edificio acristalado en forma de huevo, es el CITY HALL, el Ayuntamiento de Londres diseñado por Norman Foster (que tío mas pesao). Curiosa la arquitectura moderna.
Dejamos atrás el Ayuntamiento y seguimos caminando por The Queen’s Walk. Tras el Ayuntamiento hay una especie de anfiteatro donde están ensayando un espectáculo a pesar de la fina lluvia. Enfrente hay un imponente barco militar, el HMS BELFAST que sirve de museo militar sobre el Río Támesis.
Siguiendo nuestra marcha por este paseo disfrutamos de las vistas de la otra orilla del río y sobre todo de la nuestra ya que por calles interiores como Tooley St. nos adentramos en el Londres mas tenebroso, el de Jack el Destripador, el de donde la niebla lo ocupa todo (hoy no) y el peligro acecha en cada rincón. Es cautivador y sobrecogedor. Dejamos a nuestra derecha y sobre el río el bello LONDON BRIDGE y disfrutamos un poco mas adelante y en una enrevesada callejuela, Montague Close St. de una replica del GOLDEN HINDE, el barco con el que Francis Drake navegó por los mares del mundo en el S. XVI y que se encuentra exactamente atracado en St. Mary Overie Dock on London Bankside. Esta zona tiene un sabor especial. Nos está gustando mucho este paseo junto al margen del río. Un poco mas adelante en Clink St. la penumbra en esta estrecha calle con edificios de ladrillo casi negro es sobrecogedora y tétrica. Pasamos junto a la CLINK PRISION MUSEUM, un museo que recrea una cárcel medieval con toda clase de salas de tortura. Se cree que en este domicilio que ahora es museo estaba la casa de los actores de las obras de Shakesperare que interpretaban en el cercano Shakespeare Globe Theatre. Estas callejuelas no están en el margen del río sino un poco mas al interior. Cuando volvemos a salir al margen del río lo hacemos por la calle Bankside donde nos encontramos con uno de los bares más antiguos de Londres, THE ANCHOR (el ancla). Este bar tiene una pinta extraordinaria. En el se tuvieron que vivir miles de historias de marineros y piratas. Data del S. XVI y aun sigue en pie. Reformado eso sí, pero en pie. Pasado este bar, el paseo por el margen del río ya se hace ancho y luminoso y de nuevo un puente cruza el río a nuestra derecha, el SOUTHWARK BRIDGE y justo al dejarlo atrás vemos el SHAKESPEARE GLOBE THEATRE, el redondo teatro replica de en el que el gran escritor estrenaba sus obras. Lo podemos recordar de la película Shakespeare enamorado. Tiene forma de “o” y es de madera y la zona central queda a la intemperie. La entrada no se encuentra por Bankside sino por New Globe Walk que es una calle perpendicular a Bankside aunque el teatro da en su mayoría a Bankside.
¡¡Piiii, piii, piiii...!! Suena el teléfono de Bea, ¿quien es? Pues su prima Miriam a ver si nos podemos ver. Pues va a ser que no, que estamos en Londres y hasta el viernes 8 por la noche no llegamos a Granada.
Entramos al recinto del teatro pero está cerrado y ni tan siquiera con entrada puedes entrar. No nos queda más remedio que entrar en la tienda del teatro a ver que hay. Es enorme y casi todo gira alrededor de William Shakespeare. Compramos dos plumas de escribir (de pluma de ave) para Marian y Antonio David. Nos cuestan 3 libras. Son las 17:45 de la tarde cuando salimos de la tienda para continuar nuestra caminata.
Ya no llueve y parece que no lo va a hacer más en un rato. Seguimos por Bankside y de pronto a la derecha un puente muy moderno y raro, el MILLENIUM BRIDGE y a la izquierda un armatoste de ladrillo con una enooorme columna, es la TATE MODERN. Y enfrente del Millenium bridge al otro lado del río, la imponente Catedral de St. Paul.
No nos llama mucho la atención ir a la Tate ya que no somos mucho de arte moderno. Sabemos que lo mejor son las vistas que hay desde la cafetería pero es tarde y preferimos seguir caminando.
Durante el paseo hay muchísima gente haciendo footing. Demasiada, casi que los que vamos andando parece que estorbamos. Eso se nota más en los estrechamientos de la calle sobre todo cuando pasamos la Tate Modern y tras dejar a la derecha el BLACKFRIARS BRIDGE nos vamos estorbando. Este trayecto del paseo lo hacemos más rapidillo porque ya tenemos en el fondo el London Eye. Pasamos por una gran cantidad de edificios que albergan entre otros el National Theatre, el National Film Theatre, el Queen Elisabeth Hall o el Royal Festival Hall. Edificios todos ellos poco agraciados y que parecen mas moles de cemento que bonitos edificios. Volvemos a dejar a la derecha otro puente, en esta ocasión es el WATERLOO BRIDGE.
Tras dejarlo atrás nos adentramos en Jubilee Gardens donde se nos tuerce el cuello mirando hacia arriba el LONDON EYE. Es realmente impresionante. La noria más grande de Europa y casi del mundo. No llevábamos entradas y es una de las cosas que me hubiera gustado hacer. Nadie nos recomendaba subir y además con el día tan nublado que hace no nos apetece en ese momento. Apenas se nota que de vueltas y es que una vuelta entera dura algo mas de media hora.
Un poco más adelante del London Eye y enfrente se encuentra el MUSEO DALÍ y el ACUARIO DE LONDRES. Sorprende que haya un museo dedicado a Dalí en Londres pero así es y su famoso reloj derretido nos saluda en la puerta.
En este lugar, ya muy cerca del Big Ben, que emocionados vemos, la gente se sienta a comer comida basura y hay un olor insoportable que hace que unas vistas espectaculares del Parlamento y el Big Ben sean poco aprovechables ya que hay que salir de ahí de inmediato. Son las 18:30 h. y desde el Ayuntamiento hemos tardado 1,45 h.
¡¡Que paseo junto al Río Támesis más bonito!! Hemos llegado al WESTMINSTER BRIDGE desde la Torre de Londres. Hemos disfrutado mucho y por ahora es lo que mas nos ha gustado de la ciudad.
Cruzamos el puente con riesgo de pisar a alguien porque no dejamos de admirar el BIG BEN y el PARLAMENTO. Con esas púas en las torres, tan gótico y espectacular. Que belleza. Es como lo habíamos imaginado. Ya casi es de noche y aquello esta a reventar de gente. Además hay un olor muy fuerte a cebolla frita que los vencedores de perritos calientes que inundan el puente venden a los viandantes.
Otro día tenemos que volver a disfrutar de esta maravilla arquitectónica. Nos gusta mucho. Pero nos hemos quedado sin batería en la cámara de video así que decidimos venir otro día y ahora ir a los Harrods a curiosear un poco. Para ello cogemos el metro en la parada justo a los pies del Big Ben, cruzando la acera, en la parada Westminster de la Circle Line (amarilla) y la District Line (verde). Cogemos la amarilla hasta la parada de South Kensington y ahí hacemos trasbordo a la Pîcadilly Line (azul oscuro) hasta la parada de Knightsbridge.
Nada mas salir del metro nos encontramos con decenas de coches de lujo con sus chóferes departiendo amigablemente entre ellos. Y es que nos giramos y vemos que estamos en los ALMACENES HARRODS. La casa del lujo. Están en Brompton Road. Nosotros hemos venido a verlos y decidimos entrar. Nada mas entrar una persona de seguridad nos hace una indicación para que nos descolguemos la mochila de la espalda y la llevemos en la mano. ¿Cuestión de seguridad o de estética?. Nos dejamos llevar de sala en sala, pasando por las de lujo extremo repletas de árabes tapadas hasta los ojos comprando a saco y cargadas de bolsas de marcas como Chanel. Si van tapadas, ¿para que quieren esas ropas de marca? Pues sencillo, para vestirse para sus maridos. Buscamos un lavabo para mingitar y pasamos por la sección de comida fresca y restaurante viendo nuestras queridas y buscadas gominolas JELLY BELLY. Joer que suerte, con lo que nos gustan. Desde que en la Quinta Avenida de Nueva York unos números más abajo del Empire State Building las compramos no paramos de buscarlas. En Berlín tuvimos suerte al encontrarlas y ahora la hemos tenido también. Pero primero vamos al lavabo. Mientras Bea hace sus cosillas me meto en la sección de vinos donde con orgullo patrio compruebo como el más caro es un Vega Sicilia. Más que cualquier otro vino del mundo. Ahora eso sí me doy cuenta que nos falta marketing ya que mayoritariamente hay vinos de Burdeos cuando los nuestro son ya mejores. Después de que una Bea aliviada me encuentre embobado con los vinos vamos a embobarnos los dos con el stand entero que hay de Jelly Belly. Aunque nos hubiera gustado comprar la tienda entera nos conformamos con un paquete de Jelly Belly de 300 gramos que nos cuesta 4,95 libras. Hay 50 sabores pero el paquetito solamente trae 49 ya que no incluye la que tiene sabor a jalapeño por aquello de que es picante. ¡¡¡ Ojún que güenas !!!. Preguntamos a la señora que nos las ha vendido que donde podemos encontrar mas y nos dice que por la zona de Marble Arch quizá encontremos en alguna tienda. Las buscaremos. Son las 19:30 h. y salimos de los Harrods porque para que vamos a seguir dentro si no vamos a comprar nada.
Salimos a Brompton Road y comenzamos a caminar en dirección South Kensington. Hay muchas tiendas y zapaterías que Bea entra, pero sin duda donde entramos, esta vez a comprar es en una tienda GAP. Nos gusta mucho esta marca. Yo me compro una camiseta muy bonita con la palabra “gap” en el centro. Ya hace tiempo que la voy buscando. Y a Enma le compramos una muy chula rosa también con la misma palabra también en el centro. Dudamos si le estará bien ya que es de 3 años y ella aun tiene 1 y medio. Si le está grande pues para el año que viene. Ya son las 20 h. y salimos de la tienda.
Y aquí es donde sucede una cosa graciosísima. Vamos andando por la calle y de repente una chica que viene de frente con una ropita muy ligera deja ver su bonito pecho. Si, si, como digo. La chica iba andando tan tranquila cuando de repente se le sale una teta del vestido. Casi me la como. Sin pensar mal que es que se le sale justo cuando paso enfrente, que malpensados....
Con la visión agradable de ver una teta joven seguimos nuestro paseo por Brompton Road. Y por fin llegamos a donde íbamos buscando. Varios edificios que queremos ver. El primero está a la derecha en la intersección de Brompton Road y Thurloe Place y Cromwell Road que es la que cogemos. Es el VICTORIA AND ALBERT MUSEUM. Un gran edificio que lógicamente a estas horas ya está cerrado. Seguimos andando por la acera derecha de Cromwell Road y las casas de la izquierda son muy bonitas. Todas blancas, todas iguales y sin duda la zona es de los mas pijo de Londres. Es un orden en una ciudad construida sin mucho orden. Entre casa y casa de repente se cuela un gran edificio, es la embajada francesa en Londres. Y es que en esta zona hay muchas embajadas. ¿Podemos decir que es el barrio diplomático?.
El siguiente edificio que nos encontramos y que es aun mas bonito es el NATURAL HISTORY MUSEUM, o lo que en castellano es el Museo de Historia Natural. En Nueva York ya estuvimos en el y para niños es muy entretenido pero para adultos un poco pesado. Igualmente esta cerrado así que seguimos caminando. Vamos solos por la calle y no llueve, pero amenaza. El edificio del museo es muy bonito y grande. Aquí todo tiene su jardincito o parquecito ya que algunos jardines son muy grandes. Justo al acabar el edificio del museo giramos a la derecha por Queens Gate, para ir buscando ya la parte sur de Kensington Gardens y de ahí al hotel. Justo en la esquina que estamos y en la acera de enfrente hay un albergue juvenil y tiene muy buena pinta. En esta calle hay multitud de embajadas. Muchas. Muchas banderas inundan los edificios. A mitad de la calle está lo que debe ser un importante colegio privado, el IMPERIAL COLLEGE. Debe ser un colegio muy importante porque el edificio así lo es por grande. El complejo es enorme.
Llegamos por fin al final de la calle Queens Gate y tenemos enfrente Kensington Gardens. Justo al cruzar la calle nos encontramos la Queens Gate, una de las entradas al parque pero es de noche, amenaza lluvia y la verdad nos da un poco de palo adentrarnos en el parque para llegar hasta el hotel que esta bastante cerca. Solamente debemos cruzar el parque y nos encontraremos con el hotel. Así que cogemos Kensington Road a la derecha para buscar una parada de bus y coger uno que nos lleve hasta Mable Arch porque buscaremos alguna tienda a ver si encontramos las Jelly Belly. Aunque depende como reaccionemos cuando pongamos el culo en asiento y aflore el cansancio de la enorme caminata que llevamos hoy.
Según la guía de transporte que nos dio la chica del metro esta mañana debemos coger el bus nº 9 ó el 10 en la parada justo enfrente del ROYAL ALBERT HALL, que ya aprovechamos para ver aunque sea de noche. Parece un monumento romano. Seguro que volveremos para verlo de día. Justo enfrente y dentro del parque se encuentra el ALBERT MEMORIAL, que parece una sagrada custodia de las que se posesionan en España el día del Corpus Christi.
Esperamos al bus poco rato y nos montamos. Caemos en los asientos rendidos y decidimos que en Marble Arch buscaremos la parada del bus nº 390 que es el que para en la puerta del hotel y nos iremos para el. Subimos a la parte superior del bus. La zona está en obras y volvemos a pasar de nuevo por la esquina de los Harrods. El trayecto lo que hace es bordear Hyde Park. Va desde Kensington Road, continua por Knightsbridge, Hyde Park Corner y gira a la izquierda para subir por Park Lane hasta Marble Arch. Desde Hyde Park Corner está en obras y el bus acaba su recorrido en Marble Arch, por lo que nos bajamos y andamos unos 100 metros hasta Bayswater Road, la calle del hotel, pero al principio de Hyde Park. Desde aquí hasta el hotel es una caminata de más de 15 minutos, así que decidimos esperar al comienzo de la calle a que pase el bus nº 390 y apearnos justo en la puerta del hotel. Así lo hacemos. Aunque yo por listo y por no saber donde están las paradas y el hotel digo de bajarnos antes de la cuenta y al final acabamos andando un ratito. Soy más tonto que un “nuo”.
Llegamos al hotel sin pies y es que si hubiéramos llevado un cuenta kilómetros lo hubiéramos destrozado. Subimos a la habitación y no tenemos fuerzas ni para salir a cenar. Menos mal que nos trajimos algo de embutidos, jamón y queso de España y que compramos al llegar a Londres pan de molde. Nos hacemos unos sándwiches en la habitación del hotel, que nos saben a gloria y muy pronto estamos en la cama. Estamos cansadísimos y mañana nos espera otro día agotador. Tenemos bastante sueño pero caemos en el error de poner la tele y sintonizamos TVE internacional donde están dando una película que acabamos viendo. Somos unos cenutrios, pero que se le va a hacer. Acaba la película y aun estamos despiertos. Quitamos la tele, que es lo que deberíamos haber hecho, y caemos dormidos rápidamente.
¡¡Hasta mañana!!
Miércoles 06 de agosto de 2008
Como los días anteriores nos levantamos sobre las 8:30 h. y tras ducharnos bajamos a desayunar.
Realmente el desayuno es bueno y nosotros se lo agradecemos al hotel “mangando” los botecitos de mermelada y miel. Son pequeñitos y cucos y suponemos que consumiremos en España. ¡¡ Ladrones !!.
Hoy tenemos pensado hacer varias rutas de la Guia Lonely Planet, empezando antes de ello por el cambio de guardia en Buckingham Palace. Afortunadamente no llueve y no solo eso sino que ha salido el sol y hace una agradable temperatura.
Para llegar hasta nuestro primer destino cogemos el metro en la parada Queensway de la Central Line (roja) hasta la parada Bond Street y ahí hacemos trasbordo a la Jubilee Line (gris) hasta la parada Green Park. La ruta empieza en el Palacio de St. James en un lateral de Green Park, pero nosotros hemos decidido bajar directamente hasta el Palacio de Buckingham cruzando GREEN PARK por el interior y disfrutar del día de sol caminando por el parque. Ahora son las 10:45 h. y estamos entrando en el parque. Está repleto de gente que va y viene pero lo que mas nos llama la atención es que en las explanadas de césped hay hamacas como en la playa y la gente paga por sentarse en una de ellas a tomar el sol como si fueran lagartos que lo necesitaran para algo. Así no me extraña que luego vengan a España y tomen el sol creyendo que es lo mismo de suavecito que el de Gran Bretaña y acaban como las gambas. Son más raros los ingleses que un perro verde.
El parque es muy bonito y hay árboles muy grandes que utilizamos para hacer algunas fotos. Son verdaderamente bonitos.
Después de unos 10 minutillos andando a paso lento llegamos al final del parque donde unas adornadas verjas nos dicen que ya salimos del parque y que lo que vemos detrás de ellas es el PALACIO DE BUCKINGHAM. Pues tampoco es tan grande y espectacular. Es muy parecido al Palacio Real de Madrid pero sin el entorno de este. Si, claro que es grande, pero creíamos que lo era más.
Pues bien son aproximadamente las 11 de la mañana y nos aposentamos en la verja que rodea el Palacio, casi en una esquina y es que está a reventar. La gente ha acudido en masa a presenciar el cambio de guardia. A nuestro lado y como no podía ser de otra manera se sientan unos granainos que ansiosos esperan el supuesto espectáculo. Entre tanto nos hacemos algunas fotillos. Mientras esperamos y a nuestras espaldas, por Constitucion Hill pasan unos guardias a caballo que creemos que van a hacer el cambio de guardia por lo que ya se acerca la hora. En teoría la hora de comienzo es a las 11:30 h. y como ingleses que son no creemos que se retrasen ni un minuto.
Pero mira tu por donde que a la hora prevista para el comienzo un policía saca un cartelito a la puerta del Palacio anunciado que hoy no hay cambio de guardia. Pues vaya fastidio. ¿Porque habrán esperado hasta este momento para anunciarlo?, ¿se creerían que la gente que allí estábamos en miles estaríamos admirando el Palacio?, o mejor aún ¿estaríamos admirando como trabajan los guardias que apenas se mueven dentro de la verja?. Vamos pa mear y no echar gota. Se merecían una pitada de campeonato. Aún no entendemos como no lo tenían anunciado antes para que la gente no se acumulara en la explanada de fuera a esperar el cambio de guardia. Son unos cenutrios. Pues va a ir Rita a ver otro día el cambio de guardia. ¡¡ Inútiles !!.
Con el enfado por haber perdido allí un precioso tiempo, ya son las 11:55 h., nos retratamos para inmortalizar nuestra visita al Palacio y nos vamos a empezar la ruta llamada “Recorriendo Whitehall” de la Guía Lonely Planet de Londres. Empezamos dirección contraria al Palacio por The Mall. No, no es el Mall de Central Park. Este es una avenida grande y fastuosa que da acceso al Palacio de Buckingham. La otra es una coqueta callecita de tierra dentro del Central Park. Pasamos enfrente de la chocilla que tiene el Príncipe Carlos, el PALACIO DE ST. JAMES. Pasamos de entrar ya que bastante tiempo hemos perdido ya con la realeza británica. A mitad de The Mall giramos a la derecha y nos adentramos en ST. JAMES’S PARK. La verdad es que en Londres hay bonitos y grandes parques. Esta repleto de gente. Lo cruzamos por la calle principal del parque que nos regala fabulosas vistas al fondo del edificio Horse Guards Parade, al cruzar el lago por el puente peatonal, lo que son los establos de la guardia real. Una vez atravesado y bordeando el lago buscamos la salida de este parque. Como decía bordeando el lago llegamos a la salida en Horse Guards Road y giramos a la derecha con las espectaculares HORSE GUARDS PARADE a la izquierda y enfrente de la salida del parque con las CABINET WAR ROOMS. Estamos adentrándonos en zona gubernamental ya que la mayoría de edificios son del gobierno. Se nota por la tranquilidad y ajetreo en la entrada y salida de los edificios ya que no hay mucho movimiento de personal y si de muchísimos turistas. Giramos a la izquierda por Great George St. y las vistas al fondo del Big Ben son espectaculares. Subimos en dirección al Big Ben y giramos a la derecha para adentrarnos en Little George St. Una callecita estrecha con algunos pubs y restaurantes en los que los empleados gubernamentales deben de darse buenos homenajes. Al final de esta calle llegamos en poco tiempo y accedemos a Parliament Square. Son las 12:15 h. Una plaza un poco caótica en cuanto a tráfico pero donde se admiran bellezas como la enorme y preciosa ABADÍA DE WESTMINSTER. Cuantísima historia ha vivido esta abadía. Se nos ponen los pelos de punta cuando pensamos que allí han sido coronados todos los reyes británicos desde el S. XI y que están aquí enterrados. Su arquitectura gótica le da un aspecto más espectacular, muy parecida a Notre Dame de París. Desafortunadamente no entramos dentro pues hay una amplia cola y queremos ver la ciudad. Descansamos unos minutos en Parliament Square, justo al lado de una estatua homenaje a Nelson Mandela con el Big Ben y el edificio del Parlamento enfrente y a la derecha la Abadía de Westminster. Un momento para la contemplación. Aprovechamos para hacernos algunas fotos y sobre las 12:50 h. emprendemos la marcha en dirección a lo que tenemos enfrente, el HOUSE OF PARLIAMENT o el PALACE OF WESTMINSTER, vamos el Parlamento donde se reúnen la Cámara de los Comunes (los que elige el pueblo) y la Cámara de los Lores (que se eligieron ellos). El edificio es realmente bonito. Si para describir el exceso de barroco se emplea el término rococó, deberían de inventar otro para este edificio que es excesivamente gótico. Impresionan sus puntiagudas agujas que conforman la parte superior del edificio. El color marrón lo hace aún mas espectacular y sin duda alguna es de lo mas bonito que hemos visto hasta ahora. Normalmente los Parlamentos se encuentran en edificios de estilo más renacentista, como Madrid, Paris o Berlín, pero aquí el gótico es el protagonista. Se nos han olvidado los descuentos para entrar al Parlamento así que decidimos seguir la marcha ya que es casi la una de la tarde y aún nos queda mucho por ver y andar. Si hubiéramos venido una semana sin duda estaríamos entrando en casi todos los monumentos por los que estamos pasando. Pero bueno, así tenemos otra excusa para volver a Londres.
Y ya por fin el protagonismo es para el símbolo de Londres, para el BIG BEN. Pues sí, si que es impactante estar al lado. Esta limpísimo y altivo. También barrocamente gótico (¿habré inventado yo el término que ando buscando?). Lo bombardeamos a fotos y eso ya lo tenemos en el recuerdo para siempre.
Le propongo a Bea cruzar el Westminster Bridge para hacer algunas fotos a todo el conjunto del Parlamento y el Big Ben desde la otra orilla del Río Támesis, desde el Albert Embarkment. Me dice que no perdamos más tiempo pero al final accede con un poquillo de morros y cruzamos el río. Las vistas son impresionantes y hago unas pocas fotos para el recuerdo.
Volvemos a cruzar el Río y llegamos otra vez hasta los pies del Big Ben. Cogemos a la derecha por Parliament St. y es que vamos ahora dirección Whitehall. Pues vaya resulta que la calle está de obras y aquello es un caos. Vamos por la acera derecha y no tenemos posibilidad de cruzar por las obras. La calle está llena de edificios del gobierno, pero el que mas nos interesa está al otro lado de la calle. Así que temerariamente cruzamos por el medio sin paso de peatones ni nada, pero ¡¡es que no hay!!. Hemos cruzado justo enfrente de Downing St., donde en el nº 10 vive el Primer Ministro ingles. Pero por las obras no se puede acceder a Downing St. que es una perpendicular a Parliament Square que aquí ya se llama Whitehall. Pues vaya, que fastidio. Nada, seguiremos nuestra andadura. De pronto llegamos a la altura de las HORSE GUARDS, aquel edificio que esta mañana vimos desde el puente que cruzaba el lago de St. James’s Park. Huele a moñiga de caballo una barbaridad pero aun así la gente se retrata con los guardias que a caballo vigilan la puerta de entrada. Como no podía ser de otra manera Bea, que estoicamente aguanta el olor, se fotografía junto a estos humanos inmóviles guardias a caballo.
Siguiendo por Whitehall llegamos a otro destino importante de la ciudad de Londres, TRAFALGAR SQUARE con su enorme Estatua/Columna a Nelson en el centro de la plaza y la magnifica fuente que hace de alfombra de la escalinata de la National Gallery. Son las 13:35 h. Esta plaza si que es bonita y grande, no como Picadilly. Parece que hay espectáculos por la tarde o noche ya que un gran escenario se sitúa justo debajo de la columna a Nelson y de cara a nuestro siguiente destino, la NATIONAL GALLERY. Como el resto de museos importantes de Londres, este también es gratuito. El edificio es muy grande y su amplia escalinata da acceso a una de las pinacotecas más importantes del mundo. Para nosotros lo es el Prado.
Llama la atención que justo al entrar y bajando a mano derecha se encuentra una sala con varios ordenadores para que la gente se pueda organizar la visita a su antojo. En ellos están todas las piezas del museo y es bastante útil.
Nosotros decidimos coger un mapa en la entrada ya que con los ordenadores no nos acabamos de entender. De hecho bloqueamos uno de ellos. ¡¡Sorry!!. Con el mapa en la mano nos recorremos las salas que mas nos llaman la atención. Sobre todo renacimiento y barroco. Leonardo Da Vinci, Tizziano, Miguel Angel, la “Venus del Espejo” de Velázquez, “El matrimonio Arnolfini” de Van Eyck.... Pero donde sin duda Bea disfruta mas es en las salas dedicadas al impresionismo. Manet, Monet, Cezanne, Y el Rey del impresionismo, Van Gogh y su famosísimo “Los Girasoles”. Pequeñito el cuadro pero muy importante. Esta sala está repleta. Mientras Bea observa otros cuadros, a mí como el impresionismo no me atrae mucho acabo pronto y me siento justo enfrente de los girasoles a contemplar el cuadro a ver si me dice algo, pero no me lo dice. Parece que a la gente si, porque hay algunos que hasta exclaman cuando llegan a el. Pues nada, será que no entiendo.
Tras una interesante visita decidimos salir a la calle y buscar un sitio para comer. Ya son las 14:35 h. Había visto en guías y en internet que en la cripta de la Iglesia St. Martin in the fields, se come bien y allá que vamos. Pero antes pasamos, justo al lado de la National Gallery, por la NATIONAL PORTRAIT GALLERY que se encuentra en un edificio similar a la primera. Alberga arte e historia de Gran Bretaña y es por ello que no entramos, porque “pa’ qué”. Pues bien, enfrente de la Portrait, al otro lado de la Trafalgar Square (que ahora ya es calle para dejar de ser plaza justo al girar a la izquierda de la Portrait y subir dirección a Leicester Square) está la Iglesia ST. MARTIN IN THE FIELDS en la pequeña St. Martins Place, a la izquierda de la National Portrait Gallery si miramos hacia Trafalgar Square. En esta Iglesia hacen conciertos y es una de las Iglesias más bonitas aunque pequeñas de Londres. Dicen que en ella se basaron muchas iglesias americanas y es verdad porque son casi iguales las que vemos en películas con esta londinense. Está lloviznando un poco y entramos dentro de la Iglesia a ver como es. Por dentro es sencilla, con muchos bancos para sentarse y con el altar libre para que se sitúen las orquestas o los coros que actúan cada día por la tarde. Al salir rodeamos la Iglesia y en el lateral que está en William IV St. encontramos el acceso a la Cripta de la Iglesia. Bajamos y es un amplio salón con muchas mesas y con una especie de self-service. La comida no nos entra mucho por los ojos así que decidimos salir a explorar la zona en busca de comida.
Y aquí acaba la ruta que venimos haciendo. Después continuaremos con otra ruta pero tenemos que comer así que subimos ahora ya por Charing Cross Road con los ojos bien abiertos por si vemos algún restaurante. Estamos en un cruce de caminos y tenemos que decidir hacia donde vamos. Nos decantamos por girar a la izquierda y adentrarnos en Irving St. en vez de seguir para arriba por Charing Cross Road.
Esta callecita peatonal es muy cuca y bonita y está repleta de restaurantes. Pero repleta. La recorremos entera a ver si algo nos llama la atención y resulta que al final de la calle esta la preciosa Leicester Square. Volvemos atrás y después de varias deliberaciones decidimos comer en HAMBURGER UNION al comienzo de la misma Irving St.. Lógicamente es un restaurante de hamburguesas. Es de los pocos restaurantes que no es italiano o étnico. Nos pedimos cada uno una Cheese Burger con una de Fries para compartir. Bea bebe agua y yo una coke. Todo nos sale por 18,30 libras. No están nada mal las hamburguesas.
Tras la buena comida y el descanso oportuno salimos del restaurante sobre las 15:20 h. Nuestro próximo destino es llegar a Covent Garden.
Llegamos hasta Leicester Square. Nos gusta mucho esta plaza. Damos una vuelta alrededor de ella y nos llama la atención la gran cantidad de teatros de musicales que hay en esta zona. Estamos sin duda en el centro teatral de Londres. Incluso hay oficinas que venden entradas para musicales y teatros a muy buen precio. Echamos un vistazo a ver si vamos a algún musical pero al final decidimos que no.
Subimos para arriba y pasamos de Leicester Square a Leicester St. Toda la zona de entre esta calle y Whitcomb St. está en obras. Nosotros seguimos por Leicester St. hasta que nos llama la atención un cartelito en una fachada que pone “Chinatown”. Pues bien, hemos llegado al comienzo del Chinatown londinense. Estamos en Lisle St. nos encontramos con toda la calle llena de comercios chinos. Solamente es una calle, escondida, pero suficiente. Decidimos andarla y nos da un poco de repelús pues muchos de los restaurantes chinos tienen aquí su puerta de atrás y no es agradable la basura que se acumula. Llegamos al cruce con Leicester Pl. y giramos a la derecha para tomar esta estrecha calle. En ella entramos en una tienda china y compramos los regalos de las chicas, unas camisetas. Salimos y seguimos bajando hasta girar a la izquierda por Cranbourn St. y desde ahí llegamos a Charing Cross Road, la calle principal de la zona. Justo salimos a la altura de la parada de metro de Leicester Square. Nuestro próximo objetivo es llegar hasta Covent Garden. Según el mapa tan solo hay una parada así que decidimos ir andando. Para ello tan solo tenemos que cruzar Charing Cross Road y seguir andando por Long Acre hasta llegar a Covent Garden.
La calle Long Acre está llena de tiendas como Zara y similares. Nosotros para no ser menos entramos en alguna pero no compramos nada. De pronto y sin esperarlo, porque no hemos andado mucho, llegamos a James St. que según el mapa nos llevará hasta la misma puerta del mercado de Covent Garden. Así pues giramos a la derecha en Long Acre para coger James St. y justo al doblar la esquina está la parada de metro de Covent Garden. La calle es peatonal y está repleta de gente. Son las 4 de la tarde.
Nos llama la atención la gran cantidad de gente que hace espectáculos en la calle como mimos, estatuas humanas, magos y una gran cantidad de gente que entretiene a los transeúntes. Al final de James St. está el MERCADO DE COVENT GARDEN. Parece reformado y tiene muy buena pinta. Hay muchísima gente y nos gusta bastante el ambiente que lo rodea, pues está lleno de terracitas, de tiendas y gente haciendo espectáculos. No llueve aunque tampoco hay sol, pero el tiempo es agradable. Decidimos entrar al mercado y olismear un poco. El mercado tiene tres plantas, una a ras de calle, otra superior y una por debajo de la calle. Nos lo recorremos de arriba a abajo. Hay muchas tiendas y es muy bonito. Hay mucha gente e incluso hay unos músicos dentro amenizando la estancia de la gente por el mercado. A Bea le llama la atención una tienda muy chula de cosas varias (“gifts”, in english) con muchos colores llamada OCTOPUS. Muy chula con muchos regalitos y cosas bastante curiosas. No compramos nada aunque Bea se queda con las ganas, pero salimos del mercado sorprendentemente con las manos vacías. Son las 16:15 h. y nos apetece tomar algo. Lo tenemos fácil pues hay muchísimos sitios para tomar algo, pero Bea necesita ir al baño y nos vamos a un Starbucks Cofee que hay justo al lado del Mercado de Covent Garden, en Culverhay St. Nos pedimos un frapuccino de café que nos sabe a gloria y tras una media hora descansando salimos de nuevo.
Estamos en un lateral del mercado, justo donde está la parte de atrás de la Royal Opera House. En esta zona del mercado hay muchas tiendas, sobre todo para niños. Como por ejemplo una Disney Store. Entramos en una que hay al lado de muñecos a ver si encontramos algo para Enma pero no nos convence lo que allí vemos.
Ya sí, son las 16:45 h. y nos movemos para ir hasta el comienzo de la Ruta “Caminar por Fleet St.” de la Guia Lonely Planet que llevamos como principal guía por la ciudad. La vamos hacer al revés. Empezamos por el final y acabaremos en el principio, cerca de la Catedral de St. Paul donde acabaremos de caminar.
Para ello debemos ir hasta Strand St. que está bastante cerca del Mercado de Covent Garden. Debemos de coger Culverhay St., en un lateral del mercado y donde hemos estado en el Starbucks Cofee, girar a la derecha por Wellington St. y desde aquí todo recto hasta llegar a Strand St. En Wellington St. está el teatro donde representan el musical del Rey León y la puerta está llena de familias. En la misma acera, creo que un poco mas arriba hay un bar musical donde hacen monólogos cada noche. Lástima de no conocer bien el idioma.
Llegamos a Strand St. y giramos a la izquierda. Esta calle es amplia y principal. A nuestra derecha la calle nace en Trafalgar Square y la dirección que nosotros cogemos es girar a la izquierda. Por al camino hacia la partida de la ruta que vamos a hacer pasamos por la Escuela de Economía y Ciencia Política. Que envidia....
Justo a la altura de la IGLESIA ST. MARY-LE-STRAND comenzamos la ruta. Un poco más adelante, en la isleta que une Strand St. con Fleet St., por la que ahora seguimos, vemos la IGLESIA DE ST. CLEMENT DANES y tenemos la suerte de pasar sobre las 16:45 h. hora a la que suenan en sus campanas una canción infantil. Lo hace cada cuarto de hora.
Ya en Fleet St. contemplamos uno de los edificios mas singulares de Londres, el ROYAL COURTS OF JUSTICE, o lo que es lo mismo, la Corte de Justicia que tantas veces hemos visto en la tele cuando hay algún tema judicial importante como fue el de Pinochet. Creíamos que la zona era más amplia, pero está en una calle más bien estrecha. El edificio es muy bonito y como la mayoría de edificios londinenses es de estilo neogótico. Lo que nos sorprende es que no lo vemos nada vigilado.
Enfrente de la Corte hay un pub muy antiguo en un bonito edificio, el WIG & PEN CLUB. Precioso. Entre la Corte de Justicia y este Pub hay en medio de la calle una pequeña estatua, la ESTATUA DEL GRIFO, que señala el lugar donde estuvo originalmente el Temple Bar, donde el Distrito de Westminster se convierte en el Distrito de la City.
En este punto vemos en la guía que hay una Iglesia Templaria en un pasaje interior a la derecha de Fleet St. por callecitas. Empezamos a buscarlo y nos volvemos locos dando vueltas hasta que lo encontramos no se como. Pasamos por una especie de residencia llena de gente con corbata en un lugar bastante tranquilo. El Támesis se ve al fondo.
Pues a las 17:15 h y tras una pequeña travesía sin rumbo por unas callecitas llegamos hasta la IGLESIA DEL TEMPLE. El lugar desprende misterio y su ubicación entre edificios la hace casi inaccesible para los no lugareños. Como si se protegiera de algo. Resulta que la Orden del Temple existe y un huertecillo que hay justo contiguo a la Iglesia es, según un cartel, del maestre de la orden.
La Iglesia parece románica y la mala pata que tenemos es que está cerrada por mantenimiento. Durante el mes de agosto cierran unos días y nos ha tocado. La vemos por fuera y nos hacemos algunas fotos.
Sale el sol, son las 17:20 h. y Bea cual lagarta aprovecha los pocos rayos de sol que hay. Hacemos algunas fotos artísticas y nos vamos por los pasajes estrechos que hemos venido hasta salir de nuevo a Fleet St. ya pasada la Corte de Justicia, muy cerca del YE OLDE COCK TAVERN, el pub más antiguo de esta calle y que aun está en pie. Suponemos que reformado. Enfrente hay otra Iglesia que se logró salvar de las llamas del gran incendio, la ST. DUSTAN IN THE WEST.
Ya con el objetivo puesto al final de la calle llegamos al último punto de la ruta que venimos haciendo, la WINE OFFICE COURT, llenísima de vinos.
Aquí acaba Fleet St. y comienza Ludgate Hill donde ya divisamos la magnifica y enorme mole que es la Catedral de St. Paul.
Se nota que estamos en la City, en el distrito financiero de Londres pues los ejecutivos llenas las calles y cada vez mas los pubs que nos encontramos. Están saliendo del trabajo y es que ya son las 17:30 h. y se toman su cervecita antes de irse a casa.
Llegamos a las puertas de la CATEDRAL DE ST. PAUL a eso de las 17:45 h. y antes de visionarla entramos en un supermercado que hay al lado a comprar agua y ver que podemos comprar típico para llevarnos a la boca. Pero entramos al sitio y nos sorprende muchísimo. Venden comida preparada fría solo para calentar y alguna ni para eso. Los ejecutivos tienen poco tiempo para comer y este tipo de preparados son su manjar diario. ¡¡Que asco!!.
El día se ha arreglado un poco y nos sentamos en la enorme escalinata de la catedral a contemplar el ir y venir de los londinenses. Cogemos un periódico de estos gratuitos e intentamos ponernos al día con las noticias de la ciudad. Bea aprovecha para llamar a casa.
Después de un rato ahí sentados, sobre las 18:15 h. decidimos irnos hasta nuestra zona en bus ya que por aquí mismo pasa el bus nº 23 y el nº 15 que llegan hasta Marble Arch. Nos bajaremos allí y buscaremos alguna tienda donde puedan vender Jelly Belly tal como nos dijo que era posible la señora que nos las vendió en los Harrods.
Nos montamos en el bus y nos subimos en la 2ª planta para ir viendo el paisaje urbano. Pasamos por Trafalgar Square, donde están haciendo un espectáculo de trapecistas, también pasamos por Picadilly Circus y Regent St., donde nos bajamos a mitad de camino entre Picadilly y Oxford Circus. Nos cambiamos de acera y recorremos la calle viendo algunas tiendas. Casi en la esquina con Oxford Circus entramos en la tienda de Armani Exchange, en el nº 244 de Regent St. para recordar viejos tiempos en New York y la gran cantidad de compras que hicimos en rebajas y en dólares, pero los precios nos recuerdan que estamos en Londres. ¡¡Vaya diferencia de precios!!.
Vamos andando ahora ya por Oxford St. curioseando en los escaparates, pero nos dan ganas de ir al lavabo y en un centro comercial de Oxford St. llamado JOHN LEWIS, en el nº 300 de Oxford St. entramos para ir al baño. Es como El Corte Ingles pero algo o bastante mas cutre. Estamos bastante cansados y mientras Bea mira algo de ropa me siento en un silloncito a descansar. Casi que prefiero que esté buscando ropa o cremas o lo que sea mas tiempo porque cuando llega estoy empezando a sentirme mejor.
Nos vamos andando dirección Marble Arch y nos encontramos varios puestos con regalos. Miramos los precios y son mas baratos que en los que habíamos mirado hasta ahora así que en uno de ellos compramos los peluches para Enma (un oso beefeter) y para Pau (otro oso pero este de la guardia real).
Llegamos a Marble Arch y damos unas pocas vueltas por las calles de alrededor sin suerte pues no hemos encontrado nada de gominolas Jelly Belly. Así que cruzamos a Bayswater Road para coger el bus e irnos hasta el hotel. Llevamos una buena paliza. Cogemos el bus nº 390 en la primera parada de Bayswater Road y desde ahí hasta el hotel en bus tardamos más bien poco. Esta vez nos bajamos en la parada correcta.
Estamos cansadísimos porque la caminata de hoy también ha sido de órdago. Hemos destrozado nuestros pies pero como campeones aguantamos bien. Tras dejar las cosas en el hotel bajamos de nuevo a la calle, ¿donde cenamos hoy?. Para ello vamos hasta la esquina del hotel para tomar Queensway Road, la calle de al lado del hotel llena de tiendas de souvenirs y de restaurantes.
Vamos viendo gran cantidad de ellos pero no nos ponemos de acuerdo así que aprovechando que la guía que nos dieron en el hotel tiene un número de referencia y que dándolo en varios sitios hacen descuentos, vemos como en esta calle hay dos restaurantes italianos con este descuento del 20 %.
Así que ya tenemos sitio para cenar. Ha empezado a llover y la lluvia nos ha pillado dando vueltas buscando un restaurante. Menos mal que esta cerca. Entramos en el RESTAURANTE BELLA ITALIA, que es una cadena de restaurantes ya que hay bastantes repartidos por la ciudad. De hecho en esta calle hay 2. Nosotros entramos en que hay en el nº 55 de Queensway. Es bastante coqueto. Parece una ciudad italiana y es que lo tienen muy bien decorado. No es muy grande pero caben bastantes mesas. Nos sientan en una junto a la pared y notamos que estamos bastante apretadillos y que las mesas son más bien pequeñas.
Como entrante pedimos una Ensalada Caesar de pollo y Bea se pide Spaguetti Carbonara y yo un Penn Pollo Crema. Todo ello más 2 cokes y una fanta nos sale por 27,35 libras que con el descuento del 20 % nos queda por 21,88 libras. Tiene un pero muy importante y es que tardan una eternidad en servir la comida.
A las 22:15 h. ya hemos cenado y ya estamos en la calle.
Habíamos hablado que compraríamos para llevarnos a casa y a las casas de padres y abuelos unas galletas típicas. Además de unas camisetas e imanes para los frigoríficos. Pasamos por dos supermercados que hay en la calle para mirar los precios de las galletas. Ya tenemos mas o menos claro donde las compraremos mañana, en un SPAR. Al igual que las camisetas aunque acabamos comprando algunas. También compramos los imanes. Hoy ya hemos comprado la mayor parte de regalos para la gente de España. Para mañana nos quedan las galletas y algunas camisetas más.
Ahora ya no llueve y con las compras en la mano nos vamos para el hotel. Necesitamos descansar porque después de la paliza de hoy nuestros pies empiezan a tomarnos coraje.
Son las 23:15 y ya estamos en la cama.
Buenas noches.
Jueves 07 de agosto de 2008
Hoy es día de mercados. Vamos al de Portbello Road y al de Camden. Y luego echaremos la tarde de visita a Kensington Gardens y al Hyde Park y de tiendas por Carnaby St. a ver si encuentro el polo de rugby de la selección del cardo.
Como cada día nos levantamos a eso de las 8:30 h. Nos duchamos y bajamos a desayunar. La verdad es que es muy agradable el momento del desayuno pues es completo y nos gusta mucho. Nos sigue sorprendiendo la cantidad de árabes tapadas hasta las cejas que hay en el comedor.
Después de subir de nuevo a la habitación a coger la mochila y el paraguas, pues el día, está bastante feo, salimos a la calle dirección Portobello Road. Iremos andando pues tampoco parece que esté tan lejos del hotel.
Giramos del hotel a la izquierda por Queensway Road y así visitamos el barrio del hotel camino a Portobello. Para ello debemos coger una calle a la izquierda y lo hacemos por Moscow Road. Todo esto es el barrio de NOTTING HILL, repleto de casitas unas mas agraciadas que otras por estética y limpieza porque son todas igual. El camino por esta calle es tranquilo y apenas hay gente por la calle. Pasamos por una placita un poco descuidada, Pembridge Square donde las casitas ya empiezan a tener mejor pinta con bastantes flores en sus jardincitos. Al final de esta plaza damos con Pembridge Road y giramos por ella a la izquierda ya que el comienzo de Portobello Road esta cerca. De hecho el comienzo de PORTOBELLO ROAD está a unos 25 metros. Así que giramos a la derecha y nos adentramos en lo que al principio es una calle estrecha y sin muchas tiendas. Son las 11 de la mañana. Hay casas, algunas pintadas de colores llamativos pero pocas tiendas. Antes de seguir ya sabemos que el mercado es los sábados y hoy es jueves, pero igualmente habrá tiendas abiertas. De golpe en el cruce con Chepstow Villas, Portobello Road cambia por completo y se llena de tiendas de antigüedades. Curioseamos un poquito y seguimos caminando. A la altura de Elgin Crescent St. las tiendas cambian para convertirse en tiendas de verduras y frutas. No es muy espectacular, por no decir nada y la mayoría están cerradas. Había más tiendas de antigüedades abiertas que de frutas y verduras. No hay mucho ambiente y además muchas tiendas están cerradas. Y para colmo el tiempo amenaza lluvia. Nosotros seguimos a lo nuestro y cuando llegamos al cruce con Talbot Road, la cosa cambia de nuevo y ahora las tiendas son muy escasas. Seguramente aquí montaran muchos puestos. Poco que ver aquí. Quizás vemos más restaurantes y bares que en todo el recorrido anterior.
Un poco mas adelante cruzamos por debajo de un puente por donde pasa Westway St., una de las principales calles del barrio. Antes de llegar a este punto entramos en una tienda que solamente vende productos españoles. Es un supermercado y hace gracia porque es como entrar en la tienda de la esquina de casa. En toda esta zona además hemos visto que hay más tiendas de ropa que en el resto de la calle aunque también había.
En general hemos visto además de las tiendas con el orden que he comentado, joyerías y tiendas de moda de vanguardia además de muchos restaurantes. Solamente hemos visto tiendas que están aquí permanentemente y los sábados es cuando ponen los puestos de ropa, etc... No nos acaba de enloquecer este mercado pero es que tampoco podemos decir mucho mas pues es los sábados cuando es completo al ponerse toda la calle llena de puestos.
Esta empezando a llover. Me pongo el chubasquero y Bea abre su paraguas. Nos encontramos pasado el puente de Westway y seguimos caminando por Portobello Road. Antes de llegar a Golborne Road nos encontramos un colegio de español, el INSTITUTO ESPAÑOL CAÑADA BLANCH, en el nº 317 de Portobello Road. Nos hace ilusión.
Llegamos a Golborne Road y giramos a la izquierda por esta calle. Esta lloviendo y buscamos una parada de bus que hay en Ladbroke Grove. Al final de Golborne Road continuamos unos metros solamente por Chesterton Road hasta llegar a Ladbroke Grove. Casi en la esquina que estamos esta la parada de bus. Esperamos poco rato y nos montamos en el bus nº 23 que nos llevará hasta Marble Arch. Pasamos por muchas calles siendo de las principales la de Paddinton. Nos estamos paseando por todo el barrio de Bayswater y curiosamente el bus pasa por Queensway Road a escasos metros del hotel y justo por la puerta de un restaurante español. Nos tenemos que bajar antes de llegar a Marble Arch pues con las obras que están haciendo en la zona nos obligan a bajarnos antes. Caminamos unos metros de Oxford St. y cogemos el bus nº 274 que nos llevará hasta el Mercado de Camden. Llueve de lo lindo. Menos mal que vamos en el bus. Hemos decidido que vamos en bus porque así podemos ver la ciudad. De hecho para ir a Camden pasamos o mas bien rodeamos REGENT PARK, un gran parque donde se encuentran el Lord’s Criket Ground el campo de cricket más importante de la ciudad y por el que pasamos, y el zoo de Londres por el que también pasamos.
Sobre las 12:45 h. llegamos a Camden Town. Llueve muy poquito. El bus nos deja justo en la puerta de la parada de metro de Camden, en Camden Road. Para ir hasta la calle donde esta el mercado y las tiendas tenemos que volver hacia atrás hasta llegar a la altura de Camden High St. y girar a la derecha para adentrarnos en esta pintoresca calle. Estamos en el MERCADO DE CAMDEN. Para describir lo que estamos viendo mejor nos remitimos a un videoclip de los Sex Pistols. Es como un antro anarquista. Punk total. Alternativo. Las tiendas cuelgan de sus fachadas una copia gigante de los objetos que venden. Priman las de botas, camisetas, tatoos, percings, y todos estos antros de góticos, punks y demás tribus urbanas. Caminando por esta calle llegamos al Mercado de Camden propiamente dicho. Es como un mercado normal solo que estrechísimo ya que está inundado de puestos de ropa mayoritariamente. No entramos ya que al final de la calle debajo de un puente parece que hay más tiendas un poco más normales.
Efectivamente llegamos al llamado CAMDEN LOCK MARKET, algo así como el mercado cerrado de Camden. Es una especie de fábrica reconvertida en mercado. Hay como una especie de embarcadero al lado y es que es un canal en el que hay barquitos y todo. Una chulada. Entramos a echar un vistazo y esta zona es como más hippie, más modernilla. En este lugar nos atrae mucho un puestecillo donde hay unos pimientos que son velas (¿¿¡¡??!!) y además huelen muy bien. Resulta que venden la cera en bolitas y esta la puedes echar en cualquier recipiente, poner una mecha y encender. Arderá como una vela pero en un recipiente original (Ahhhh!!!). Que curioso. Compramos 10 bolsitas de cera en bolitas de diferentes olores y nos cuestan 20 libras. El sitio se llama AROMA CANDLE SAND.
Que bien, hemos comprado algo. Bajamos a la parte de abajo y aquello es un laberinto. Madre de Dios. Allí nos perdemos seguro. Es imposible verlo todo pues no sabes por donde vas. Es como un mercadillo con infinidad de tiendas de todos los tipos y con toda clase de productos. Justo al lado está también la zona de comidas y el olorcillo es apestoso. Además la pasta que la lluvia ha provocado con la arena de algunas zonas hace del lugar algo cutre.
Pero a Bea le da igual. Entra en una tienda de cosas textiles y se compra unos monederos muy chulos con florecitas. Son de fieltro.
Seguimos andando por el laberinto sin saber muy bien hacia donde vamos cuando de pronto llegamos al final. A un punto donde ya no hay nada, hay que girar y cual es nuestra sorpresa que al girar nos encontramos con un establo reconvertido en bar. Las diferentes cuadras del establo son salas con mesas y sillas decoradas muy al estilo punk para tomar algo. Junto al bar hay salas con exposiciones de fotografía de música que curioseamos. Es algo autentico y algo del Londres punk de los 70 y 80. Nos está gustando estar en algo auténticamente londinense.
Pero tenemos que comer. Los sitios que hay en esta zona no nos gustan mucho así que salimos de nuevo a High Camden St. y vamos hasta un restaurante español que vimos antes. Esta en Hawley Crescent St. a la izquierda yendo por High Camden St. en dirección a la parada de metro de Camden desde el Camden Lock Market. El sitio se llama BODEGA DE TAPAS. Entramos y no hay mucha gente. La música es en español y eso nos da alegría. Nos atienden incluso en español y es que todo el personal es español. La chica que nos atiende nos dice que es de Madrid y que está en Londres para aprender español. Ja, ja, ja....
Pedimos la carta y ya nos parece familiar toda la comida. Pedimos varias tapas. Unas bravas, unos pinchitos, otra de pollo con especias, chorizo.... y como no, pan con tomate. Todo ello más una coke y un agua nos sale por 26,95 libras. Son las 15:15 h. y salimos a la calle a buscar zapatillas para Bea. Las famosas Converse rosas.
Miramos y requetemiramos en High Camden St., pero al final no las compra. Menos mal porque así tengo el regalo de su cumple, que es pronto, solucionado.
Llegamos a la parada de metro de Camden y lo cogemos desde esta parada de Camden de la Northern Line (línea negra) hasta la de Tottenham Court Road y ahi hacemos trasbordo a la Central Line (la roja) hasta la parada de Queensway, la del hotel.
Nuestra intención es preguntar donde podemos ir a tomar el te. Preguntamos al chico de recepción y nos comenta que nos olvidemos, que eso lo hacen en algunos sitios selectos como el Hotel Ritz y que sale por una pasta. Unos 30 ó 40 libras por barba. Decidimos que lo dejamos para otra ocasión. Dejamos las cosas que hemos comprado en la habitación del hotel y salimos de nuevo a la calle.
Como teníamos planeado y ahora el tiempo si lo permite, porque no llueve, vamos a pasear por Hyde Park. Para ello tan solo hemos de cruzar la calle y entrar en KENSINGTON GARDENS a través de la Black Lion Gate, llamada así porque en la esquina de enfrente hay un pub llamado The Black Lion. Rodeamos un parquecito con atracciones y bajamos por una calle llamada Jubilee Walk que va desde Bayswater Road hasta el Palacio de Kensington. Hace algo de sol aunque todavía hay bastantes nubes. El parque está lleno de gente paseando, otros corriendo y otros contemplando el paisaje.
Por esta calle interior del parque caminamos bastante a gusto. A nuestra derecha las explanadas del parque se dejan ver entre los árboles que pueblan el lugar y a la izquierda se ve bastante cerca el final del parque y las casas que lo rodean.
En un banco nos paramos a descansar y tomar un poco el sol y el aire, después de la mañana de lluvia nos viene bien. Nos hacemos alguna foto automática para pode salir los dos. Al primer intento no me da tiempo a llegar al banco y salgo de espaldas pero la segunda si sale bien. A eso que una pareja se acerca a nosotros y nos dicen que si queremos nos hacen la foto, en español, y es que son españoles. Les decimos que si y nos hacen otra foto mas sentados en el banco.
Después de un descanso seguimos caminando por Jubilee Walk hasta que llegamos al KENSIGTON PALACE y por narices si queremos seguir tenemos que acceder al recinto. Un palacio real que fue residencia de la desaparecida Lady Di. En el mapa que llevamos aparece al comienzo de nuestro recorrido que hay unos jardines en memoria de la Princesa Diana, pero no los hemos localizado. Además la pareja española de la foto nos ha preguntado también por esto mismo y tampoco lo habían encontrado. ¿Sería el parquecillo de atracciones que rodeamos al entrar en el parque?.
Llegamos a las puertas del palacio a las 17 h. y están cerrando las puertas. Tan solo nos da tiempo a cruzar la verja que vuelve a dar acceso al Kensington Gardens a una de las calles interiores principales, The Broad Walk por lo que seguimos nuestra marcha. Nuestra intención es llegar hasta The Serpentine. El gran lago que separa Kensington Gardens y Hyde Park. Para ello debemos coger una callecita interior que pasa por debajo del Royal Pond, un pequeño laguito llenos de cisnes y patos. Nos hacemos alguna fotillo en el césped que lo rodea y es que dan ganas de tirarse al suelo a pasar el rato.
El camino que vamos se llama Mount Walk y pasan muchas personas en bicicleta. Caminamos bastante rato hasta que tomamos una especie de atajo campo a través hasta que llegamos a otra callecita interior, Lancaster Walk. Desde aquí hay una vista estupenda hacia el Sur del The Albert Memorial y hasta The Serpentine, al Este, hay poco camino pues ya lo vemos. Lo que si vemos es que en los mapas del parque hay un Memorial a la Princesa Diana de Gales, una fuente, así que decidimos que ya que estamos aquí pues vamos a verla. Vemos una casa al fondo de un caminito antes de llegar a The Serpentine, pero al llegar vemos que es la Serpentine Gallery. Un edificio muy bonito con un auditorio muy pequeñito en el centro de madera. Pasamos de largo y llegamos a la calle por la que circulan coches del Parque y donde los Kensington Gardens se convierten en el Hyde Park, la West Carriage Drive. Ya estamos en HYDE PARK y la vista de The Serpentine es espectacular. Es enorme. Incluso hay barquitos. Y además las vistas del horizonte con el London Eye y el Big Ben son maravillosas. Lastima que no sea por la mañana y un día clarito.
Justo al salir a West Carriage Drive y antes de cruzarla hay otro mapa que nos indica que la fuente en memoria de Lady Di esta justo al cruzarla. Así que allá que vamos. El Diana, Princess of Wales’ Memorial Fountain es como una especie de riachuelo ovalado por el que circula agua y en el centro hay césped y algunas florecillas. Vaya chasco. Creíamos que iba a ser una fuente estilo la Cibeles o algo así pero no, es mas bien un lugar para que los que por allí pasan se refresquen los pies en el riachuelillo.
Nos damos la vuelta y volvemos al West Carriage Drive y decidimos que vamos a salir a Kensington Road, hacia el Sur, y coger un bus para ir a la zona de Carnaby St. a ver si encuentro el polo que quiero comprarme. Para ello nos vamos andando por un camino de tierra paralelo a West Carriage Drive donde hacemos unas fotos de una cabina para el recuerdo y en un jardincillo un poco mas abajo de flores, tal como a Bea le gusta. Pasamos justo a unas pistas de tenis y al poco ya salimos por la Alexandra Gate a Kensington Road, casi enfrente del ROYAL ALBERT HALL, que hoy si vemos mejor y fotografiamos.
Para ir hasta la zona de compras de Oxford St. y desde ahí a Carnaby St. cogemos el bus nº 10. Está a tope a pesar de la hora, las 18:00 h. A nuestro lado se sitúan unos chicos sudamericanos, creemos que han dicho que colombianos, que hablan una mezcla de ingles y español que hace que tiemblen los cimientos de ambos idiomas. Que curioso oírles hablar intercambiando constantemente el idioma.
Sobre las 18:30 h. llegamos a Regent St. donde nos bajamos del bus. Paseamos por la calle contemplando la gran cantidad de tiendas que hay, entre ellas varias de marcas españolas como Zara, Mango, Massimo Dutti, Desigual o Camper.
Por Foubert’s Place accedemos a Carnaby St. que está lado y vamos hasta la tienda que hay justo en la esquina de Carnaby St. con Beak St. llamada SOCCERSCENE. Que como su propio nombre indica es una tienda de fútbol básicamente.
Entramos y la primera planta está dedicada exclusivamente al fútbol por lo que subimos a la segunda planta que lo está al rugby. Empiezo a buscar polos o camisetas de la selección de rugby de Escocia y cojo de mi talla y me voy al probador. Camino al probador y en unas perchas me llama la atención la palabra “Cajasol”. Ni que decir tiene que corresponde a una camiseta de rugby del equipo sevillano del Monteciencias. Vamos, que en España te ves negro hasta en Sevilla para encontrar una camiseta de estas y en Londres en la primera tienda que miramos hay una. También hay de otros equipos españoles como el Sta. Eulalia, la selección de Cataluña,...
Bueno a lo que íbamos, entro en el probador y la camiseta me está apretadilla pero el polo, que es de la misma talla me está bastante grandecito. Sobre todo en los hombros y es que es el polo oficial de juego y claro, sin las protecciones que se ponen los jugadores y sus espaldas y hombros, me sobra polo por todos sitios.
Al final y tras probarme varios modelos, el que me está mejor es muy feo y no me gusta, por lo que tras un buen rato probándome ropa nos vamos con las manos vacías. En esta tienda es donde hemos comprobado que no tenemos ni idea de ingles. Le pregunto al dependiente que si tiene polo oficial de la selección española y empieza a hablarme y poco a poco voy perdiendo el hilo de lo que dice porque no me entero ni papa. Miro a Bea y tiene la misma cara de perpleja que yo. El chico pensaría que soy tonto porque yo le asentía con la cabeza como si le entendiera cuando a lo mejor me estaba diciendo algo que no admite asentimiento. Vamos, unos cutres del inglés de montaña que hablamos.
De vuelta paramos en algunas tiendas de zapatos a ver de nuevo las famosas zapatillas converse de color rosa para Bea, pero le sigo quitando las ganas y es que ya tengo regalo para su cumple.
Son las 19:15 h. aproximadamente y caminamos hasta el final de Carnaby St. para llegar donde fuimos la otra tarde al sitio de la comida orgánica, a la Great Marlborough St. En la esquina hay un gran centro comercial llamado LIBERTY que dejamos atrás caminando hacia Regent St. y que subimos en dirección a Oxford Circus.
Llegamos a Oxford Circus y cogemos el metro en la parada Oxford Circus de la Central Line (la roja) que nos lleva hasta nuestra parada del hotel, Queensway.
Antes de ir a cenar, pues apenas son las 8 de la tarde, vamos hasta Queensway St. al supermercado SPAR a comprar las galletas que ayer miramos. Compramos 7 cajas variadas de galletas marca Walker’s, para llevarnos a España. Dos para nosotros, una para cada casa de nuestros padres, otra para las abuelas de Bea y otra para sus tíos Antonio y Consuelo. Nos cuesta todo 22,80 libras. También compramos las camisetas que faltaban entre ellas la mia.
Pues ya está, otros regalos comprados y cumplidos. Ahora es el momento de ir hasta el hotel a dejar la mercancía.
Bajamos de la habitación sobre las 20:45 h. y preguntamos al chico de recepción que donde podemos ir a cenar. Nos comenta que hay un indio bajando por Queensway St. que está bastante bien. Y nosotros para que vamos a buscar más sitios. Igualmente caminando por Queensway St. (a veces la llamo Queensway Road porque es indistinto según carteles de la misma calle) buscando el restaurante miramos las cartas de los demás restaurantes internacionales que llenan la calle. Llegamos casi al final de la calle y ayer cuando íbamos en bus desde Portobello hasta Camden pasamos por esta zona y vimos un restaurante español que tenia muy buena pinta. Pero no lo encontramos. Al final al girar a la izquierda por Westbourne Grove, en el nº 13-15 encontramos el restaurante indio que nos han recomendado. Se llama KHAN’S RESTAURANT y se ve que es el mas famoso de Londres. Está hasta los topes y tenemos que esperar unos 15 minutos hasta que nos dan mesa. Hay un tío, que será el dueño, que se pasa todo el rato organizando el cotarro. Es todo un arte verle.
Hay muchos árabes e hindús comiendo aquí y por fin no vemos ningún español. Nos dan una mesa y traen la carta. Pedimos Pan de ajo, pollo al curry, algo de verduras y arroz. Eso mas la bebida, una coke y agua. Nos sale por 22,50 libras. Hemos comido muy bien.
Salimos del local satisfechos y nos encaminamos a la esquina de Queensway St., con Bayswater Road, para tomarnos algo en un pub ingles, en el THE BLACK LION. Como su propio nombre indica es todo negro y nos sentamos dentro pues fuera hace algo de fresquito y amenaza lluvia aunque está a tope de gente.
Dentro está casi vacío y nos sentamos en una mesa que tiene algunos vasos. Pues aun estarán ahí. Vaya servicio más pésimo. Para pedir vamos a la barra pues no sirven en las mesas aunque eso no quiere decir que no las limpien ellos. Pues ni eso. Dos coronitas nos cuestan 6 libras. ¿Estarán aun los vasos de antes y nuestras coronitas en la mesa?. Guarros y flojos y malafollás.
Ya es tarde y el hotel está tan cerca que nos vamos a la habitación. Hay que hacer la maleta pues mañana nos vamos de London para Granada. Metemos todo sin problemas en la maleta y lo único que tememos es que pese más de los 20 kgs. permitidos por maleta. Pero llevamos dos mochilas casi llenas que en caso de que nos pasemos pues las reventaremos para que no tengamos que pagar ningún extra por el peso.
¡¡Hasta mañana!!
Viernes 08 de agosto de 2008
Hoy hace 4 años que nos fuimos a vivir juntos. ¡¡Felicidades!!. Por cierto hoy empiezan los Juegos Olimpicos de Pekín. Joer que bien y estamos de vacaciones para verlos todos....
Buenos días!! Nos levantamos como cada día sobre las 08:30 h. para ducharnos y que nos de tiempo a desayunar tranquilamente. Es nuestro último desayuno en el hotel y la verdad es que ha estado muy bien. El hotel ha sido un acierto por ubicación, por comodidad y limpieza. La chica que ha limpiado la habitación todos estos días se ha llevado una buena propinilla.
Después de desayunar hemos vuelto a subir a la habitación para acabar de dejar la maleta cerrada y lista para dejarla en consigna y también una de las mochilas pues la otra nos la llevamos de excursión. Tenemos la salida del vuelo a las 17:50 h. por lo que sobre las 16 h. tenemos que estar en el aeropuerto de Stansted. Desde Londres hasta Stansted tardaremos entre unas cosas y otras 1 hora por lo que debemos salir del hotel a las 14 h. como muy tarde para coger el tren antes de las 15 h. Hemos decidido que cogeremos el tren porque aunque sea más caro, es más rápido y estamos lo bastante cansados como para pasar más de una hora metidos en un bus.
Pero mientras tanto aun podemos ver alguna cosa más de Londres y nos decidimos por la City. El barrio financiero de la ciudad con grandes y bonitos edificios. Son las 11:10 h. y para llegar hasta allí cogemos el metro en la parada Queensway de la Central Line (la roja) al lado del hotel y nos bajamos en la parada Bank de la misma línea, en pleno corazón de la City. Durante el trayecto en metro en el que vamos solos en un vagón, vemos como los londinenses son bastante guarros. Está todo lleno de basura. De periódicos y de recipientes de comida y bebida. Son más guarrillos que Torrente. En video está grabado.
Sobre las 11:30 h. salimos a la superficie en Mansión House Place. Nos damos cuenta que estamos en un cruce de caminos. Y en este cruce hay varios edificios que parecen importantes. Justo enfrente se encuentra el BANK OF ENGLAND. ¡¡Ojú, la cantidad de dinero que tiene dentro!!. Pero nosotros giramos a la derecha para subir por Threadneedle St. justo donde está la bolsa de Londres, la ROYAL EXCHANGE. Pero no, no es la bolsa de Londres sino un edifico llamado Royal Exchange lleno de tiendas de lujo como Tiffany and Co. y demás lujurias. Pero eso lo hemos averiguado después de pasar por ahí. Ya decíamos que qué poquita gente había en la bolsa.
Por cierto en esta zona sombría de la ciudad hace bastante frío. Esta mañana ya nos habíamos puesto manga larga y pantalón largo y hemos acertado.
Nosotros seguimos caminando por Threadneedle St. pasando por tiendas de ropa a medida para gente de alto standing. Al fondo estamos viendo un edificio muy, muy alto, la NATWEST TOWER o Tower 42 que está en Old Broad St. Estamos justo al lado de la bolsa, del STOCK EXCHANGE. Seguimos por esta calle pero antes de llegar al edifico giramos a la izquierda y nos metemos por unas callecitas estrechas creyendo que tendríamos unas mejores vistas de la Tower 42 porque al ser tan alto desde justo abajo no se verá muy bien, pero aparecemos en London Wall sin saber como. Giramos a la derecha. Hace un frío que pela pero aguantamos estoicamente. Hay muchos ejecutivos por la calle y muchos bares o tiendas que venden comida preparada para llevar para esta gente. En esta zona están de obras. Cambia el nombre de la calle por el de Wormwood St. y luego a Camomile St. pero hemos seguido por la misma calle. Al llegar al cruce con St. Mary Axe giramos a la derecha y nos encontramos con el imponente THE GHERKIN (también llamado Swiss Re Tower), el edificio de forma fálica, como la Torre Agbar de Barcelona. Son las 11:55 h. Es realmente espectacular pero no parece tan alto como de lejos. Bea va al edificio a preguntar si se puede entrar o si hay algo dentro como un lavabo y entrar, pero va a ser que no. Nos hacemos unas cuantas fotillos con el edificio como protagonista y seguimos nuestra marcha por St. Mary Axe.
Llegamos al cruce con Leadenhall St. y justo en la esquina de enfrente hay otro edificio súper raro. Tan raro que parece una fabrica en vez de un edificio con tantas tuberías y cosas de metal. Es el LLOYD’S BUILDING. Su parte de atrás. Nosotros cruzamos y seguimos a la derecha pero por la acera del Lloyd’s Building y tras hacer algunas fotos a taxis seguimos nuestro camino. Giramos a la izquierda por Gracechurch St. bajando un poquito esta calle nos encontramos de pronto con una de las maravillas arquitectónicas de Londres, el LEADENHALL MARKET. Sin duda todo un descubrimiento y que no teníamos constancia de el por ningún medio. Ahora son las 12:10 h.
Es precioso y esta lleno de vida, lleno de puestecillos que venden comida rápida a los ejecutivos de la zona financiera, lleno de tiendas de ropa, de cafés, de restaurantes, de preciosas tiendas de material para oficina, de cuero, de comida, etc... Estamos embobados y nos gusta mucho este mercado. La gente que aquí hay debe de sentirse en medio de un remanso de belleza entre tanto numero de las oficinas y el poco tiempo libre que tienen para comer lo dedican a disfrutar del lugar en cualquier restaurante que coman o en cualquier pub en el que tomen su cerveza posterior. Incluso hay un restaurante español llamado Ortega.
Después hemos leído que aquí se rodaron algunas escenas de la película “Harry Potter y la piedra filosofal” y que fue construido en el S. XV nada más y nada menos. Lo dicho, ha sido todo un descubrimiento.
Sobre las 12:35 h. abandonamos con muy buen regusto el mercado que hemos bombardeado a fotografías. Pero nos tenemos que ir.
Volvemos a salir a Gracechurch St. y la bajamos hasta el cruce con Lombard St. Giramos a la derecha por esta calle buscando la parada de metro de Bank para volver al hotel. Salimos a King William St. y desde aquí son 100 metros hasta el metro. Cogemos el metro en esta parada de Bank de la Central Line, la roja, para bajarnos en la parada del hotel, la de Queensway.
Son las 13:00 h. y como tenemos algo de tiempo decidimos ir hasta un centro comercial que hay en Queensway St. entre las calles Porchester Gardens y Redan Pl. Vamos caminando por Queensway St. tras bajarnos del metro ya que está mas cerca que el indio en el que cenamos ayer. El centro comercial se llama WHITELEYS SHOPPING CENTRE. Es lo que se dice un centro comercial típico con tiendas de ropa tipo Zara (joer están en “tos laos”), Gap, H&M. Con restaurantes como Bella Italia (de la cadena en la que cenamos la otra noche), Fresco, de comida japonesa, de comida ecológica, etc... Además de cafeterías como Starbucks Coffe como no podía ser menos, tiendas de móviles, de accesorios, de comida y un supermercado Marks & Spencer. También hay librerías, tiendas de deportes y hasta un cine con varias salas. Vamos, lo dicho todo un centro comercial tradicional. Nos sorprende que esté muy vacío. Apenas hay nadie. Serán las horas. Bea vuelve a plantear comprar algo de comida, pero le quito las ganas. Damos vueltas por todo el centro comercial. Entramos en una tienda de deportes, JD Sports, a ver si aquí encontramos el polo de rugby que he buscado por Londres pero no hay suerte. Bea vuelve a echar un vistazo a las zapatillas Converse rosas. ¡¡Que no, que no te las puedes comprar!!.
Aprovechamos para ir al lavabo en la planta de arriba, en la 2ª planta. El centro comercial tiene una planta baja, una primera planta y la 2ª planta que ahora estamos. Aliviados tras ir al lavabo decidimos irnos pero antes vemos una tienda con gominolas llamada Julian Graves. ¿Tendremos suerte con las Jelly Belly....? Pues va a ser que no ya que al entrar comprobamos como la tienda es de comida naturalista y las gominolas son naturales o ecológicas así que no ha habido suerte.
Sobre las 13:25 h. abandonamos el centro comercial para ir hasta el hotel de nuevo andando por Queensway St. En poco más de 5 minutos llegamos a la parada de metro de Queensway donde tenemos pensado devolver la Oystercard ya que la chica que nos la vendió nos dijo que en la Estación de Liverpool se formaban grandes colas. Nosotros más chulos que un ocho entramos en la estación y nos dirigimos a una ventanilla y le decimos al chico que las devolvemos y que nos devuelva la fianza de 3 libras y el dinero que haya sobrado. El chico pasa las tarjetas y nos ha sobrado 1,50 libras a cada uno. Nos las tiene que devolver en la misma tarjeta con la que las compramos pero no la acepta la maquinita y tenemos que darle otra. Al cambio, la devolución es de 1,39 €. Nos devuelve también la fianza de las 3 libras a cada uno por la Oystercard en cash. Son las 13:30 h.
Pues nada, una cosa solucionada. Ahora le pedimos dos billetes sencillos para ir hasta la Estación de Liverpool y nos dice el tío que somos tontos, en el buen sentido de la palabra, no, no tan bueno. Resulta que un billete sencillo son 6 libras cada uno, ¿como? si, si, 6 libras cada uno cuando con la Oystercard sale a 1,50 libras. Pero, ¿que acabamos de hacer? Pues nada, como todo tiene solución nos volvemos a hacer una Oystercard cada uno y la recargamos con 1,50 libras para pagar el billete a la Estación de Liverpool. Pagamos las 3 libras de fianza de nuevo cada uno más las 1,50 libras de recarga y ya podemos viajar. La devolveremos en Liverpool Station.
¡¡¡Ufff, menos mal!!!.
Salimos a la calle y vamos hasta el hotel y aprovechamos para fotografiarlo por fuera. Son las 13:35 h.
Bea se empeña en comprar algo de comida para hacernos unos bocadillos pero yo le insisto en que no, que en el aeropuerto habrá algún sitio para comer tipo McDonals. Se enfada conmigo y con razón porque para estas cosas Bea tiene más conocimientos que yo. Pero bueno, a lo hecho pecho.
Para ir hasta el aeropuerto de Stansted en tren tenemos que ir hasta la Estación de Liverpool y allí coger el Stansted Express.
Después de despedirnos del hotel y acabar de preparar las mochilas repartiendo el peso, salimos del hotel al metro de aquí al lado.
Con cara de tontainas por el episodio con la devolución de la Oystercard, bajamos el ascensor para el anden de la parada de metro para cogerlo en esta parada de Queensway de la Central Line (la roja) hasta la parada de Liverpool St. donde enlaza con la Estación de tren Liverpool donde hemos de coger el tren Stansted Express para el aeropuerto.
Vamos con una maleta grande y dos mochilas bastante llenas. Es decir, cargados como siempre. Una vez llegamos a la Estación de Liverpool cambiamos el metro por la zona de trenes pero antes vamos a una ventanilla, donde no hay cola, para devolver la Oystercard y que nos devuelvan la fianza de 3 libras. Así lo hacemos. Son las 14:25 aproximadamente.
Cambiamos a la zona de trenes donde un inmenso hall se abre paso y una enorme cola colapsa la maquina de venta de billetes de tren. Resulta que es para recoger los que lo han comprado por internet por lo que en este caso mejor no haber sido precavido. Buscamos una ventanilla de National Express para comprar los billetes de tren del STANTED EXPRESS hacía el aeropuerto de Stansted y una amable chica me acompaña a una maquina expendedora y me ayuda a comprar los billetes. Cada billete sale por 17 libras, en total 34 libras, lo que al cambio suponen 43,54 € los dos. Son las 14:30 h. y ya tenemos nuestros billetes.
El siguiente tren hacia el aeropuerto sale a las 14:40 h. por lo que hemos de darnos prisa para ir al andén. Pronto llegamos al tren y nos acomodamos. El tren es bastante normalito por no decir un poco deteriorado en su interior, pero cómodo al fin y al cabo. Son exactamente las 14:40 h. cuando el tren arranca de forma puntual. Desde aquí hasta el aeropuerto tardaremos 45 minutos.
Decimos adiós a Londres, pero nos vamos dando cuenta que vamos a tardar bastante en salir de la ciudad ya que según el mapa que vamos viendo y las zonas por las que pasamos estamos en Londres. Después de un rato llegamos a la parada de Tottenham Hale casi a medio camino y aun bastante dentro de la ciudad, de hecho es el barrio donde juega el equipo de fútbol del Tottenham, que ahora entrena el español Juande Ramos. Se sube bastante gente en el tren y seguimos la marcha. Al poco ya empezamos a ver claros sin casas por lo que decimos adiós a Londres, ¡¡Adiós!! .El paisaje hasta el aeropuerto es verde, muy verde con polígonos industriales salteados por el camino y algún pueblecito antes de llegar a Stansted.
Sobre las 15:25 h. llegamos al AEROPUERTO DE STANSTED. Después de salir del tren subimos unas rampas para llegar a la terminal de salidas. No es muy grande y resulta un poco caótico y con demasiada gente. Buscamos el mostrador de facturación de Ryanair y después de dar unas pocas vueltas damos con él. La zona donde está el mostrador de facturación es bastante nueva.
En el mostrador de Granada no hay mucha gente. Nos ponemos en la cola y esperamos nuestro turno. Bea va con la maleta a pesarla en otra cinta que esta vacía pero no funciona. ¿Nos habremos pasado de los 20 kgs.?. Nos toca ya, le damos los datos para que nos de las tarjetas de embarque. Y la maleta pesa........ 20,9 kgs., ¡¡biennnn!!. Pero......... ¿como? la chica dice que el peso máximo es de 15 kgs. y que por cada kilo de mas hemos de pagar 6 libras. En total 36 libras. Y un mojón pá ti!!!!. Nos retiramos de la cola y apretamos todo lo que podemos en las mochilas. Casi que nos tiran para atrás al ponérnoslas. ¡¡Cabritos de Ryanair!!.
Ahora más asustaos que to, vamos hasta la chica de nuevo y ahora pesa la maleta........ 15,9 kgs. ¡¡Uff!!, le hemos sacado 5 kgs. justos a ojo. Esperemos que no le de a la chica por cobrarnos el kilo de más. Así es y podemos facturar sin pagar nada. Vaya odisea.
Ya facturados y antes de pasar el control de seguridad buscamos algún sitio para comer, pero no, no hay ninguno. Tendremos que entrar. Son alrededor de las 16 h. y empezamos a pasar el control de seguridad. A Bea le hacen quitar las zapatillas y a mi no, pero va ella y me dice que las quite. ¡¡Pues vaya!! El tío de seguridad no me dice nada y va ella a levantar la liebre para que tío diga que yo también. Afortunadamente paso el control sin tenerme que quitar las zapatillas y sin problemas al igual que ella aunque descalza provocando miles de desmayos en el aeropuerto, je, je, je....
Una vez dentro es cuando me arrepiento de no haberle hecho caso a Bea con el tema de los bocadillos. Ahora debemos de buscar un sitio para comer algo y todo está hasta la bandera. La cantidad de gente es mayor que la capacidad. Es realmente impresionante lo que hay de gente. Después de dar algunas vueltas comprobamos como no hay ningún sitio tipo MacDonals o algo así por lo que lo mas que podemos hacer es comprarnos un sándwich de esos ya hechos que suelen estar bastante malos. Al final nos compramos uno de atún para mi y otro de jamón dulce y queso para Bea junto a un agua. Nos cuesta 6,28 libras. Son las 16:15 h.
Pasamos junto a un restaurante bastante amplio y bastante lleno donde están retransmitiendo la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín. Mientras Bea da una vueltecilla por algunas tiendas me quedo a ve si veo el desfile de la delegación española, pero no hay suerte.
Llevamos el encargo de mi hermana Mariví de que si encontramos colonia Anais Anais de Cacharel le compremos un botecito porque está mas barata que en España. Y así es, en la tienda WORLD DUTY FREE compramos la colonia para mi hermana (24,65 libras) y aprovecho para comprarme la colonia Aqua de Gio de Armani por 38,60 libras. Hemos hecho buena compra pues nos hemos ahorrado bastantes euros. Según el ticket de compra son exactamente las 16:24 h.
Ahora ya no nos queda tiempo más que para comer los sándwiches que hemos comprado y buscar la puerta de embarque 56 para empezar a embarcar si todo va bien en una hora pero resulta que no está en el edificio que ahora estamos. Hay que caminar unos 10 minutos.
Antes de irnos al edificio desde el que sale el avión hacemos una parada en unos lavabos para evacuar las vejigas y poder viajar más cómodos. Las mochilas ya nos pesan y es que deben pesar una barbaridad.
Llegamos hasta la zona de salida de nuestro vuelo pero antes de irnos a la cola, justo al entrar y en una esquina hay unos asientos mirando a la pista que utilizamos para sentarnos a comernos los sándwiches. Son las 16:35 h. Están regular tirando a mal, pero es lo que hay por mi culpa. ¡¡Cuanta razón tiene Bea!!.
Falta una hora para la salida del vuelo, así que a las 16:50 h. y después de la “comida” nos vamos hasta la puerta 56 para hacer cola y esperar subir al avión. Los vuelos de Ryanair tienen dos tipos de pasajeros, los que embarcan con prioridad, y que cuesta 5 € más, y los que embarcan después de estos en el orden de cola que estén. Los asientos no están numerados por lo que hay “tortas” por entrar primeros y coger un buen sitio y sobre todo para poder meter las maletas de mano que cada pasajero lleva y es que al cobrar el equipaje muchos llevan una maleta de mano al límite de las medidas. Puede que los que entren los últimos no puedan meter las maletas en los compartimentos. Por este motivo nos pegamos haciendo cola algo mas de media hora.
Nosotros lo que buscamos es los asientos de las salidas de emergencia ya que son mas amplios y las piernas no me sufren.
Para las 17:50 h. tiene prevista su salida el vuelo FR2638 de Ryanair con destino a Granada. Después de la algo más de media hora haciendo cola, sobre las 17:35 h. abren el embarque. Primero pasan los que tienen prioridad y que son bastantes y luego empezamos a embarcar los demás. Estamos bien situados en la cola por lo que nos toca pronto. Aquí no hay plataformas ni nada por el estilo para entrar al avión. Entras a pie en la pista y pasas directamente al avión.
Subimos al avión y ¡¡suerte!! hay dos asientos libres juntos en la salida de emergencia, así que allá que vamos. Menos mal porque sino las piernas durante las 2’30 h. que dura el viaje se resentirían.
Aunque tenemos prevista la salida para las 17:50 h. este se retrasa una media hora aunque confiamos en que durante el vuelo recuperen algo de tiempo como de costumbre. Decimos adiós al Reino Unido y lo emplazamos para el futuro. ¡¡Bye, bye!!.
Ya sentados tranquilamente el avión despega sin mas problemas pero antes, de paseo por el aeropuerto yendo hacía la pista de despegue, pasamos al lado de los angares donde hay uno exclusivo de los almacenes Harrods con varios avioncitos en la puerta. Y es que seguro que los jeques vienen hasta este angar al igual que el Alfayet.
Despegamos alrededor de la 18:15 h. (hora británica) y la hora prevista de llegada, antes del retraso, es a las 21:35 h. (hora española) y es que el trayecto dura unas 2’45 h. Adelantamos los relojes una hora para ponerlo con la hora de España. Pero con el retraso llegaremos algo después de las 21:35 h.
Aun es de día y casi que lo será hasta que aterricemos por lo que si no hay nubes podremos ver el paisaje. Aunque lo que intentamos hacer es dormir pero no dormimos mucho. El vuelo se hace mas pesado que el de ida pero por lo menos es a Granada y cuando aterricemos llegaremos a casa en media hora.
No nos dan de comer ni de beber ni nada de nada. Quien quiera algo que lo pague. ¡¡Bandidos!!. Pero no pasa nada, esta noche nos espera una cena familiar como Dios manda.
Después de una jartá de agua bajo el avión, llegamos al continente. Será Francia y su costa oeste. Muy bonita. Después vemos otra vez agua y al poco llegamos a la península ibérica. Reconocemos algo de España, sobre todo cuando pasa cerca de Madrid. Desde ahí hasta Granada ya es poco.
Se nota que el piloto no debe de conocer muy bien el aeropuerto de Granada pues intenta acercarse una primera vez para aterrizar pero no calcula bien las distancias y da la vuelta sobre Alomartes y ha de dar la vuelta para enfilar mejor la pista dándola ahora sobre Loja como es lo habitual. Nos alegramos porque así podemos ver Íllora por la ventanilla dos veces.
Al final aterrizamos sin problemas sobre las 21:50 h. en el AEROPUERTO DE GRANADA. Bea se esta “meando” y no aguanta mas. Pero se tiene que aguantar pues al ser un vuelo procedente del Reino Unido nos hacen pasar por otro lugar diferente y tenemos que pasar por un control policial que va mirando los pasaportes o DNI uno a uno lo que retarda más el camino hasta las maletas. Bea esta que va a reventar, pero como una campeona aguanta y al pasar el control la pierdo de vista. ¡¡Corre más que los de las olimpiadas!!. Después sale con cara de alivio. Creo que el suspiro se ha oído hasta en Londres.
Esperamos la maleta unos 15 minutos. Sale sana y salva (otra vez damos gracias a Dios) y salimos para fuera donde Dieguito nos está esperando. Por fin estamos en suelo español. Saludamos efusivamente a Dieguito y partimos hacia casa.
Llegamos a ÍLLORA y la familia con Enma a la cabeza nos espera con los brazos abiertos. Que alegría estar en casa.
Ha sido un viaje corto pero hemos visto bastantes cosas. La sensación no es ni mucho menos como la de Berlín. Londres ha estado bien pero no nos ha maravillado. Tampoco es para tanto. Lo de la multiculturalidad es un rollo, o ¿es que paseando por cualquier ciudad importante española no ves otras culturas y gentes?.
Hasta la siguiente ocasión. ¿Donde será?.
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